La temporada de compra de viviendas de primavera en EE. UU. llega con menos impulso. Las ventas de marzo caen y el precio medio sube, mientras persisten los obstáculos para quienes buscan su primera casa.
La temporada de compra de viviendas de primavera en Estados Unidos llega con un aire de freno. Según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios (NAR), las ventas de viviendas existentes cayeron un 3.6% en marzo respecto a febrero y bajaron un 1% frente a marzo del año pasado, quedando en 3,98 millones a nivel nacional. Es la caída más marcada para marzo desde 2009, cuando la crisis golpeó con más dureza. Regionualmente, el noreste aporta la menor participación, con solo el 11% de las ventas, mientras el sur concentra casi la mitad, un 47%. El oeste y el medio oeste quedan en 19% y 23% respectivamente. Aun así, las ventas pendientes subieron un 1,5% mes a mes, aunque cayeron un 1,1% interanual.
El precio medio de las viviendas en marzo alcanzó los 408.800 dólares, un nuevo récord para ese mes. Los expertos señalan que el estancamiento responde a dos fuerzas que se retroalimentan: por un lado, hay muy pocas viviendas disponibles para la venta; por otro, las tasas hipotecarias siguen en niveles altos y, en muchos casos, por encima del 6%.
Eso frena la demanda y evita que los vendedores ajusten precios a la baja, ya que muchos propietarios con hipotecas a tipos bajos no están dispuestos a vender y perder esas condiciones ventajosas.
A esto se le llama, en la jerga económica, el efecto de bloqueo o lock-in, que mantiene a los propietarios con sus viviendas actuales y reduce la oferta disponible en el mercado.
Para quien busca vivienda, la recomendación es clara: paciencia, asesoría profesional y una estrategia bien pensada. Kate Wood, redactora principal y experta en préstamos en NerdWallet, subraya que lo más sensato es trabajar con profesionales que te guíen durante el proceso y ser estratégico a la hora de negociar con los vendedores.
Además, antes de empezar a buscar, conviene ya tener una preaprobación de la hipoteca en la mano y reunir toda la documentación financiera. Tener ya esa preaprobación facilita competir con otras ofertas y puede marcar la diferencia para conseguir una vivienda.
El contexto histórico ayuda a entender por qué este año la primavera llega con tantos obstáculos. Tras la crisis de 2008-2009, el sector aprendió a gestionar mejor la oferta y la demanda, pero los años recientes vinieron cargados de demanda sostenida y precios en ascenso.
Las tasas de interés más altas han moderado ese impulso, pero la escasez de inventario mantiene los precios elevados. En este escenario, entrar en el mercado exige saber exactamente cuánto se puede pagar, qué se puede financiar y cuánto margen hay para cerrar rápido sin comprometer la estabilidad financiera.
En resumen, el mercado inmobiliario de primavera está reacio a despegar: menos ventas en marzo, precios que no bajan y una economía que empuja a compradores y vendedores a ser más prudentes.
Quien ya tiene una vivienda y disfruta de una financiación favorable está en una posición ventajosa; quien quiere entrar debe prepararse a conciencia, buscar asesoría fiable y actuar con decisión cuando surja la oportunidad adecuada.
Si se mantiene la disciplina y se aprovecha la preaprobación, las probabilidades de éxito aumentan, incluso en un entorno de tasas relativamente altas y oferta limitada.
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