Honda relanza el Prelude como un coche híbrido; las cifras de ventas iniciales piden más impulso, mientras la marca comparte planes de distribución y contexto histórico del modelo.
Honda ha resucitado el Prelude como un coupé híbrido, un regreso que la firma presenta como una mezcla de tradición y tecnología para los tiempos de electrificación.
Pero, a día de hoy, las cifras de ventas iniciales han mostrado un rendimiento modesto, más cercano a una promesa que a un despegue contundente.
Según los datos de diciembre de 2025, se vendieron 174 Prelude híbridos, frente a 30 unidades vendidas en noviembre tras su lanzamiento. En cambio, otros modelos híbridos de la compañía mostraron un empuje mucho mayor: el Civic Hybrid acumula 7.323 ventas en diciembre y el Accord Hybrid 6.407, mientras el CR-V Hybrid registró 19.752 movimientos de compra.
El Prelude híbrido tiene un precio de base de 42.000 dólares en Estados Unidos (aproximadamente 39.000 euros, antes de gastos de entrega). Esta cifra sitúa al coche en un segmento premium para el que se espera un rendimiento superior, especialmente entre compradores que buscan dinamismo y eficiencia.
Con una producción que ronda las 300 unidades mensuales, Honda indicó que la red de concesionarios recibirá al menos una unidad para marzo, y que la disponibilidad debe ir aumentando en los próximos meses.
Este calendario es clave para entender el rendimiento inicial, que podría mejorar a medida que se estabilicen la distribución y la demanda.
Para poner en contexto la historia del Prelude, hay que recordar que el modelo original debutó en 1978 y transitó por cinco generaciones hasta su desaparición en 2001.
Esta herencia le da un aura de nostalgia a la nueva versión, que busca combinar el legado de conducción ágil con las tecnologías de electrificación modernas.
En el marco de la estrategia de Honda, la compañía ha apostado por modelos híbridos como base de su oferta verde, con el Civic Hybrid y el CR-V Hybrid como grandes pilares de ventas durante diciembre.
El Prelude, por su parte, es visto como una propuesta de nicho para quienes valoran el estilo y la historia.
Un portavoz de Honda, Andrew Quillin, explicó a la prensa que, a pesar de la limitación de la red de distribución —con solo una fracción de concesionarios recibiendo unidades—, la empresa está satisfecha con la dirección de las ventas y confía en que la aceptación crecerá a corto plazo.
Este fenómeno evidencia una tendencia en la que los fabricantes tratan de revitalizar nombres icónicos en la era eléctrica, buscando equilibrio entre nostalgia, rendimiento y coste.
Si el Prelude logra imponer su propuesta en el tiempo, podría convertirse en un caso de estudio sobre la gestión de un relanzamiento de marca con un precio elevado.