Los futuros de índices estadounidenses bajan mientras el conflicto en Oriente Medio se intensifica. El petróleo y el dólar suben, y los inversores esperan datos de empleo y señales de la Fed.

En resumen, el escenario actual mantiene a los mercados en modo de precaución: ceden los futuros de los principales índices, suben los activos de refugio y la trayectoria de la inflación y de la política de la Fed dependerá en gran medida del desarrollo del conflicto y de los próximos indicadores económicos.

Los operadores esperan con atención los próximos informes de empleo y las señales que la Reserva Federal pueda ofrecer sobre su apertura a futuras cambios en la política monetaria, mientras la tensión en Oriente Medio continúa siendo el catalizador principal de movimientos en los mercados globales.

Suenan ecos de incertidumbre y vulnerabilidad, pero también destellos de resiliencia en sectores como la tecnología, que han mantenido cierto impulso pese a la presión macro.