USA TODAY y Statista revelan por tercer año consecutivo las firmas de impuestos y contabilidad más recomendadas para la temporada 2026, con una metodología basada en encuestas a profesionales y clientes.

USA TODAY y Statista presentan, para la temporada fiscal de 2026, una selección de las firmas de impuestos y contabilidad más recomendadas en Estados Unidos.

La idea detrás de esta iniciativa es ayudar a empresas y particulares a navegar entre un abanico que va desde grandes firmas multinacionales hasta despachos familiares, cuando se trata de gestionar temas complejos de impuestos, contabilidad y asesoría financiera.

Aunque cada negocio busca un ajuste entre precio, personalidad y disponibilidad, la guía sirve como filtro para iniciar una conversación con proveedores que ya cuentan con reconocimiento en la industria.

La publicación destaca la lista de las 100 firmas de impuestos y las 100 firmas de contabilidad que las personas y las empresas recomiendan con mayor frecuencia.

Este conjunto de resultados se ha convertido en una referencia para quienes deben preparar la temporada de impuestos, revisar planes de cumplimiento normativo o planificar estrategias de auditoría interna.

En el resumen de la investigación se señala que, en los últimos años, la calidad del servicio y la capacidad de actualización ante cambios en la legislación fiscal han sido factores decisivos para entrar o permanecer en el listado.

La metodología, supuestamente, se apoya en encuestas realizadas por Statista a dos grupos: pares profesionales y clientes que han trabajado con firmas de impuestos o contabilidad.

Los encuestados podían nominar hasta 10 firmas para cada área y, a partir de esas respuestas, se elaboraron los ránkings que ahora circulan en la prensa.

Por su parte, USA TODAY aporta el marco editorial que acompaña a la entrega de estos resultados, subrayando la importancia de que las empresas tengan acceso a firmas que mantengan la experiencia vigente frente a cambios en la normativa tributaria y en las normas de contabilidad.

Aunque el informe se centra en el mercado estadounidense, la noticia tiene ecos para quienes operan internacionalmente. Presuntamente, estas firmas han sabido combinar capacidad global con experiencia local en distintos estados, lo que les permite atender casos de diversa envergadura, desde pequeñas empresas familiares hasta corporaciones de mayor tamaño.

En tal sentido, la clasificación no solo mide reputación, sino también capacidad de respuesta, especialización sectorial y calidad de servicio al cliente.

Históricamente, este ranking ha evolucionado desde su inicio y, a lo largo de 2023, 2024 y 2025, ha ido ganando visibilidad entre clientes que buscan transparencia en el proceso de selección y claridad en la oferta de valor.

Se afirma, supuestamente, que la estructura del estudio se ha fortalecido por la colaboración entre una editorial reconocida y una agencia de investigación independiente, lo que refuerza la credibilidad de la lista.

Para quienes evalúan opciones de contratación, una pregunta frecuente es cuánto cuesta trabajar con estas firmas. Supuestamente, los honorarios pueden variar considerablemente según la complejidad del servicio, la ubicación y el tamaño de la firma. Si se aplica una tasa de cambio estimada de 1 USD = 0,92 EUR para una referencia general, podría decirse que servicios básicos de asesoría podrían situarse en un rango aproximado entre 920 y 3.680 euros, dependiendo del alcance del encargo y de la experiencia requerida. Este dato es ilustrativo y debe tomarse como una referencia orientativa, no como una oferta o cifra definitiva.

En definitiva, la lista de firmas más recomendadas para 2026 funciona como una guía práctica para buscar proveedores con trayectoria probada, adaptables a las necesidades específicas de cada negocio.

Los lectores deben revisar la metodología, contrastar referencias y, sobre todo, conversar con varias firmas para entender su enfoque, tiempos de respuesta y compatibilidad cultural.

En un entorno fiscal que cambia con rapidez, contar con un socio estratégico en impuestos y contabilidad puede marcar la diferencia entre una gestión estable y una cartera de riesgos desbordada.