El IRS eleva los límites de aportación al 401(k) para 2026, permitiendo ahorrar hasta 32.500 dólares. Además, se destacan otras vías como CDs, IRA tradicionales y HSA para complementar la jubilación.

Independientemente de si tu empresa ofrece un 401(k) o no, siempre es buena idea buscar aumentar el ahorro para la jubilación. El IRS ha subido los límites de aportación para 2026, de modo que ya se puede acumular hasta 32.500 dólares para ese objetivo. Este cambio facilita que puedas avanzar más rápido hacia una edad en la que no puedas depender solo de la pensión o de un sueldo. Además, muestra que las reglas fiscales se actualizan para tener en cuenta la inflación y las necesidades de las personas que trabajan hoy. En cualquier caso, lo importante es planificar bien y no dejar que la incertidumbre te tome por sorpresa.

Existen alternativas útiles si quieres diversificar tu ahorro para la jubilación, incluso si no tienes un 401(k) o si ya llegaste al límite en ese plan.

Entre ellas destacan los certificados de depósito, o CDs, las cuentas IRA tradicionales y las cuentas de ahorros para la salud (HSA). Cada una tiene ventajas distintas y puede ayudarte a mejorar tu seguridad financiera sin complicarte demasiado.

Los CDs son productos de ahorro ofrecidos por bancos y cooperativas de crédito. Si te tomas tu tiempo para comparar, puedes encontrar CDs que pagan más de un 4% de interés a 12 meses, 2 años o más. Sus puntos fuertes son un rendimiento fijo y garantizado, y la protección de entidades como la FDIC o la NCUA hasta 250.000 dólares por depositante, por institución. Además, suelen tener plazos desde tres meses hasta 10 años y, en muchos casos, permiten crear una escalera de CDs para tener liquidez periódica sin perder oportunidades de ganancia por los intereses.

En la mayoría de los casos no cobran comisiones de mantenimiento y el interés puede acumularse de forma diaria, mensual o trimestral, aumentando el rendimiento total a lo largo del tiempo.

La Traditional IRA es otra opción atractiva para completar una jubilación más allá del 401(k). Sus ventajas principales incluyen la posibilidad de invertir de forma independiente si no tienes un plan en la empresa o si quieres diversificar. Las aportaciones pueden ser deducibles de impuestos y, como el 401(k), el crecimiento de las inversiones suele ser diferido hasta la retirada. Es una buena elección si crees que quizá estarás en una franja impositiva más baja cuando te jubiles. En 2026, la aportación máxima para una IRA tradicional es de 7.500 dólares para quienes tengan menos de 50 años; si tienes 50 o más, puedes hacer un catch-up de 1.100 dólares, para un total de 8.600 dólares.

La HSA, por su parte, combina ahorro para la salud con beneficios fiscales muy atractivos. Si tienes un plan de salud de altos deducibles (HDHP), puedes abrir una HSA y disfrutar de un triple beneficio fiscal: las contribuciones son deducibles, el dinero crece libre de impuestos y, para gastos médicos, los retiros también son libres de impuestos.

Además, a partir de los 65 años, puedes retirar fondos para cualquier propósito, aunque si el uso no es médico, esos retiros tributan como ingreso ordinario.

Esto convierte a la HSA en una pieza clave para ahorrar de forma flexible y con ventajas fiscales a largo plazo.

Historia y sentido práctico: el 401(k) nació a finales de los años 70 y se popularizó en la década de los 80 como una forma de que los trabajadores aportaran de manera voluntaria para su jubilación.

Desde entonces, los límites han ido aumentando con la inflación y con cambios fiscales, para reflejar el costo de vivir en la vejez. La idea central sigue siendo la misma: separar una parte de los ingresos ahora para cubrir gastos cuando ya no puedas trabajar, manteniendo el impulso de ahorrar y protegiendo tus ahorros de impuestos.

En la era actual, muchos expertos insisten en que no conviene depender de un único plan. Diversificar entre 401(k), IRA, CDs y HSAs puede ayudar a reducir riesgos y a asegurar una jubilación más tranquila.

Consejos prácticos para empezar hoy: revisa cuánto puedes aportar al 401(k) y si puedes aprovechar el nuevo tope de 32.500 dólares; compara las tasas de los CDs y piensa en una ladder para tener liquidez sin perder rendimiento; considera una IRA tradicional si buscas una deducción fiscal ahora y crecimiento diferido; y, si tienes un HDHP, valora abrir una HSA para aprovechar su triple beneficio.

Por último, consulta con un asesor financiero para adaptar estas herramientas a tu situación personal, a tu edad, a tus ingresos y a tus objetivos de jubilación.

La clave está en empezar cuanto antes y mantener un plan claro que te permita avanzar con seguridad hacia el retiro.