Expertos advierten sobre el impacto de las tarifas comerciales de Trump y la posibilidad de una recesión en Estados Unidos.

La posibilidad de que la economía de Estados Unidos entre en una recesión se ha vuelto un tema de creciente preocupación. A medida que se intensifican los temores, muchos se preguntan si el impacto de las tarifas impuestas por el expresidente Donald Trump está contribuyendo a este escenario.

Si se materializa una recesión, sería una de las más anticipadas en la historia reciente, lo que brinda a los ciudadanos la oportunidad de prepararse, pero ¿están realmente listos para enfrentarla?

Para entender mejor la situación, es importante recordar que hace tres años, mientras el país se recuperaba de la breve recesión provocada por la pandemia de COVID-19, ya se discutía sobre la posibilidad de un nuevo descenso económico.

La invasión de Ucrania por parte de Rusia, el aumento de la inflación y el incremento de las tasas de interés fueron factores que comenzaron a inquietar a los economistas.

Aunque inicialmente se pensó que la economía podía lograr un 'aterrizaje suave', las preocupaciones han resurgido.

Recientes encuestas, como la del CNBC Fed, indican que la probabilidad de una recesión ha aumentado del 23% en enero al 36% en marzo. J.P. Morgan, por su parte, estima que las probabilidades son del 40%. Independientemente de si se produce o no una recesión, la economía estadounidense ya está enfrentando un 'periodo lento', según Veronica Willis, estratega de inversión global en Wells Fargo Investment Institute.

Ante este panorama, se presentan recomendaciones para que los consumidores protejan sus finanzas. Uno de los primeros pasos sugeridos es eliminar las deudas de alto interés. Con tasas de interés en tarjetas de crédito que promedian un alarmante 24,2% según LendingTree, es crucial que los consumidores se enfoquen en pagar estas deudas.

Los planificadores financieros aconsejan hacer más que el pago mínimo; se debe duplicar la cantidad o añadir una cantidad fija adicional para reducir el saldo.

Si los recursos son escasos, una opción viable es transferir la deuda a un préstamo con tasas de interés más bajas, o considerar tarjetas de crédito con cero intereses durante un período determinado.

Este enfoque puede ayudar a reducir significativamente la carga de la deuda y, por ende, aliviar la presión financiera.

Otro consejo esencial es fortalecer los ahorros. Muchos expertos sugieren que los estadounidenses deberían acumular suficientes ahorros de emergencia para cubrir entre tres y seis meses de gastos, lo que equivale a aproximadamente 30,000 euros en promedio.

Sin embargo, un alarmante 27% de los estadounidenses no tiene ahorros de emergencia, según Bankrate. Por lo tanto, es vital establecer metas de ahorro más modestas y contribuir de manera regular a una cuenta de ahorros de alto rendimiento.

La planificación para gastos importantes también es clave en tiempos de incertidumbre económica. Si bien no es necesario cancelar vacaciones o planes de diversión, sí es prudente reservar dinero para gastos futuros inesperados. Esto ayudará a evitar la liquidación de ahorros en momentos críticos.

A la hora de invertir, es fundamental evitar vender en momentos de baja. Aunque los precios de las acciones pueden estar cayendo, para quienes están lejos de la jubilación, este puede ser un buen momento para comprar acciones a precios reducidos.

La diversificación de la cartera también es esencial en tiempos de volatilidad del mercado; equilibrar inversiones en acciones con bonos y alternativas de ingresos fijos puede mitigar riesgos.

En resumen, aunque la posibilidad de una recesión puede ser inquietante, existen pasos que los consumidores pueden tomar para proteger su bienestar financiero.

Prepararse y adaptar las estrategias financieras ahora podría marcar la diferencia en el futuro.

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