Una decisión de un tribunal federal podría hacer que millones de contribuyentes tengan derecho a devoluciones o a la reducción de intereses y multas por la era COVID. La ventana para reclamar podría cerrar el 10 de julio de 2026.
Una noticia que podría sonar compleja tiene, en realidad, una lectura directa para muchos contribuyentes: una sentencia reciente de un tribunal federal ha vuelto a poner sobre la mesa una cuestión fiscal de la era COVID que podría abrir la puerta a devoluciones de impuestos o a la abatimiento de intereses y multas que se acumularon durante ese periodo de emergencia.
En pocas palabras: si la decisión se confirma en todo el proceso legal, podría haber millones de personas o empresas que tengan derecho a recuperar dinero o a que se reduzcan cargos que ya pagaron.
Aunque el IRS no está haciendo un gran tamborileo al respecto, los asesores fiscales advierten que hay pasos concretos que se deben seguir para reclamar cualquier monto que pueda corresponder.
Qué significa exactamente lo que ha pasado. El fallo, conocido en los círculos legales como Kwong v. United States, sugiere que ciertos aspectos de las penalidades e intereses cobrados durante los años de la pandemia podrían no haber sido correctos o haber superado lo que la ley permite durante ese periodo de desastre.
Si la corte mantiene esa lectura al final del proceso, los contribuyentes podrían solicitar devoluciones o abatimientos de intereses y multas que se acumularon entre 2020 y fechas cercanas a 2023, cuando se consideró el periodo de COVID-19 para efectos fiscales.
Es una posibilidad que, de materializarse, afectaría a millones, desde personas físicas hasta entidades pequeñas y grandes.
La fecha límite aparece como un factor crucial. Por ahora, los expertos señalan que, por ley, el plazo para presentar reclamaciones podría terminar el 10 de julio de 2026. Eso significa que, aunque la noticia sea alentadora, no es una ventana abierta para siempre. Si no se presenta la reclamación antes de esa fecha, podría perderse la oportunidad de obtener una devolución o una reducción de sanciones. "La gente debe actuar si cree que podría estar afectada", advierten los abogados especializados en impuestos. El mensaje clave: no esperes a que el IRS haga un anuncio oficial; toma tus datos y consulta tu situación.
¿Quién podría estar cubierto? Según la doctrine citada en el caso, cualquier contribuyente, ya sea persona física, pequeña empresa, gran corporación, herencia o fideicomiso, podría estar involucrado.
Esto incluye a aquellos con obligaciones en impuestos sobre la renta, empleo, sucesiones, donaciones y excisos, y podría incluir también casos de declaraciones que se presentaron tarde o que tienen información internacional que no se reportó a tiempo, lo que a veces genera multas sustanciales.
¿Cómo saber si tienes derecho? Una pista útil es revisar las transcripciones de tu cuenta de impuestos ante el IRS. Estas transcripciones muestran, año tras año, el estatus de la declaración, ingresos gravables, ajustes y, crucialmente, pagos, multas e intereses con sus fechas de cobro.
Si observas que entre enero de 2020 y julio de 2023 se te cargó interés o una penalización, podría valer la pena explorar una reclamación de devolución.
¿Y cómo se reclama? Los contribuyentes pueden presentar una reclamación por devolución y solicitud de abatimiento, mediante el Formulario 843 del IRS.
En algunos casos, el proceso puede hacerse a través de un profesional de impuestos que presente la reclamación en nombre del contribuyente. Una táctica recomendada por los abogados es indicar en el formulario que se trata de una reclamación de protección basada en la decisión Kwong, especificando el periodo de desastre COVID y citando la sección relevante para “dignificar” la reclamación hasta que el caso tenga una resolución final.
Importante: no se necesita presentar un formulario separado para cada año, pero sí es necesario identificar claramente cada año o años implicados.
En la práctica, muchos contribuyentes podrían presentar una reclamación protectora que mantenga la posibilidad de recuperar el dinero si la resolución final así lo establece.
Y, como recuerda la Asociación Nacional de Reclamantes de Impuestos (NTA) y otros expertos, la clave está en actuar con precisión y dentro de los plazos.
Si la resolución favorece al contribuyente, entonces habría que esperar a que el IRS emita las devoluciones correspondientes.
Aun con estas esperanzas, hay que ser realistas: el IRS podría no estar de acuerdo con la interpretación de Kwong y es posible que el Departamento de Justicia presente recursos.
Es por eso que, aunque la noticia sea esperanzadora para muchos, no se debe asumir que cada caso resultará en una devolución automática. En todo caso, la oportunidad existe y la gente debe revisar su situación, obtener las transcripciones adecuadas y, si procede, iniciar el proceso de reclamación antes de la fecha límite.
Este es un caso que mezcla derecho fiscal con efectos prácticos muy directos sobre el bolsillo de millones de personas y empresas, y podría convertirse en una historia que marque un antes y un después en la forma en que se gestionan las deudas y excés de cobros de la era COVID.