El famoso Pebble Beach Concours d’Elegance continúa siendo el evento automovilístico más exclusivo del mundo en 2025, presentando una selección de vehículos raros y una evolución en la exhibición que refleja los cambios en las preferencias de colección y diseño automotriz.

El Pebble Beach Concours d’Elegance sigue consolidándose en 2025 como la exhibición de autos clásicos y de colección más prestigiosa del planeta.

Este evento, que desde sus inicios en 1950 ha sido un punto de referencia para entusiastas y coleccionistas, supuestamente mantiene su nivel de exclusividad y sigue siendo una plataforma para mostrar vehículos únicos y raros.

La edición de este año ha evidenciado una tendencia clara: un incremento en la presencia de autos post-Segunda Guerra Mundial y una transformación en la selección de modelos exhibidos, reflejando los cambios en las preferencias de los coleccionistas y la industria automotriz.

Supuestamente, en esta edición, se ha observado una disminución significativa de vehículos pre-guerra en comparación con años anteriores, lo que indica un cambio en la percepción del valor y la antigüedad de los autos de colección.

Sin embargo, los organizadores y jueces siguen enfocados en destacar las piezas más interesantes, raras y a menudo olvidadas por el tiempo, asegurando que el evento conserve su carácter de celebración de la historia automotriz.

Entre los vehículos más destacados se encuentra el ganador a Mejor en Exhibición 2025, un Hispano-Suiza H6C Nieuport-Astra Torpedo de 1924, conocido como el “Torpedo de Tulipwood” por su impresionante trabajo de carpintería en madera de caoba y paneles ensamblados con cerca de 8,500 remaches.

Este coche, que supuestamente estuvo a punto de obtener el galardón principal, impresionó a los jueces por su artesanía y elegancia vintage.

Otro ejemplar que capturó la atención fue el Lancia Astura Stabilimenti Farina Cabriolet de 1937/1947, un modelo que muestra la versatilidad de la marca italiana, que no solo fabricaba deportivos pequeños.

La carrocería, diseñada por Giovanni Michelotti, refleja una época de experimentación en el diseño italiano en la posguerra.

En el apartado de autos americanos, el Chrysler Town and Country Convertible de 1948, famoso por su estilo “woody”, fue uno de los favoritos. Se dice que fue un regalo del fabricante al actor Leo Carrillo, decorado con detalles únicos como una cabeza de toro de taxidermia en el capó, que se iluminaba con las luces del coche.

Supuestamente, en esta edición también se presentaron modelos históricos como el Shelby Cobra 289 de 1962, uno de los pocos prototipos originales, y el Land Rover Series I 80 “Pollyanna” de 1950, que supuestamente recorrió todo el planeta en una hazaña que marcó un récord en la historia de los vehículos todoterreno.

Además, el evento celebró el centenario de Chrysler con modelos como el Chrysler Thunderbolt LeBaron Convertible de 1941, que supuestamente fue el primer coche con capota rígida y operada eléctricamente y que supuestamente introdujo varias innovaciones tecnológicas en su época.

En cuanto a vehículos europeos, destacó el Lamborghini 350 GT Touring Coupe de 1965, considerado el pionero en el inicio de la marca de Sant’Agata Bolognese, y el BMW 507 Roadster de 1957, un modelo que casi llevó a BMW al borde de la bancarrota por su alto costo de producción, pero que ahora es muy codiciado por los coleccionistas.

El evento también rindió homenaje a modelos históricos como el Alfa Romeo 1900 CSS Ghia Berlinetta de 1954, un coche que supuestamente ayudó a definir tendencias en el diseño italiano, y al Rolls-Royce Phantom Brewster de 1929, uno de los pocos fabricados en Estados Unidos y que supuestamente recorrió 224 km desde Springfield, Massachusetts, hasta Nueva York para ser completado.

El Pebble Beach Concours d’Elegance 2025 no solo ha reafirmado su papel como la cumbre del automovilismo clásico, sino que también ha mostrado una tendencia hacia la valorización de vehículos de la posguerra y una mayor atención a la artesanía y la historia de cada pieza.

La exhibición continúa siendo un reflejo del pasado, pero también un espejo de las tendencias actuales y futuras en el mundo del coleccionismo automotriz.