Un SUV 100% eléctrico de Jeep llega con un rendimiento de alto nivel y un interior enfocado al lujo. Presenta 500 caballos de potencia, aceleración feroz y una experiencia tecnológica destacada, pero su rango y precio en euros pueden marcar la diferencia frente a rivales.

La Wagoneer S es la primera SUV 100% eléctrica de Jeep y llega al mercado con un perfil de rendimiento que capta miradas: una potencia combinada de 500 caballos, obtenida a través de dos motores permanentes.

Este sistema impulsa al vehículo con una entrega de torque contundente, y las cifras oficiales señalan 524 lb-ft de par motor, lo que se traduce en una aceleración brutal para un SUV de su tamaño.

En cifras oficiales, la Wagoneer S acelera de 0 a 60 millas por hora en 3.4 segundos, una cifra que coloca al modelo en una franja elevada frente a muchos de sus rivales en el segmento de lujo.

El peso del modelo ronda las 5,724 libras (alrededor de 2,6 toneladas), lo que subraya que se trata de una SUV de gran porte que pretende combinar músculo y refinamiento sin sacrificar la practicidad diaria.

La batería, de 94.9 kWh, ofrece un rango EPA de 294 millas (aproximadamente 474 kilómetros) en condiciones óptimas, aunque en condiciones reales y bajo uso de altas prestaciones ese número tiende a verse reducido.

En pruebas propias de carretera a una velocidad sostenida de 70 mph, el rendimiento de autonomía cayó a unas 215 millas, lo que ilustra el compromiso entre rendimiento y eficiencia cuando se exige más al tren motriz.

En cuanto a la infraestructura de carga, la Wagoneer S admite recargas de corriente continua, aunque la experiencia puede variar según el cargador. En pruebas específicas se observaron mejoras de autonomía en franjas de carga rápida: unas 81 millas de alcance ganadas en 15 minutos y 138 millas en media hora, lo que denota tiempos de carga razonables pero no extraordinarios para un coche eléctrico de este tamaño.

En el interior, el habitáculo destaca por un ambiente lujoso, con iluminación ambiental que simula tonos cálidos al atardecer y rejillas de altavoces McIntosh iluminadas en azul suave para crear un efecto de salón de alta gama.

El diseño interior también apuesta por la comodidad y la amplitud. Los asientos son amplios y, en general, confortables, aunque algunos ocupantes pueden apreciar un mullido excesivo que puede resultar cansado en viajes largos.

En cuanto a la habitabilidad, hay espacio suficiente para una familia de cuatro, con un maletero de buen volumen para su segmento y un frunk delantero que ofrece un espacio limitado para cables de carga o accesorios menores.

La reducida distancia del piso de carga y la ausencia de un botón de liberación en la llave pueden restar algo de practicidad en ciertas circunstancias.

En términos de experiencia de conducción, Jeep ha buscado un equilibrio entre rendimiento y comportamiento dinámico. El chasis y la dirección transmiten un aplomo notable en rectas y autopistas, pero en curvas rápidas la sensación de ligereza es menor que en deportivos puros.

En condiciones de agarre reducida, como en superficies con desgaste o frío, la tracción puede exigir cierta planificación para optimizar el paso por curva, lo que no sorprende tratándose de un SUV de gran tamaño con dos motores potentes.

Mientras tanto, la experiencia de frenado regenerativo puede resultar inconsistente para conductores que prefieran una experiencia de conducción con una sola pedalada: se reporta que el modo de regeneración puede reiniciarse con un valor más bajo al arrancar, lo que obliga a reajustar la configuración al empezar cada viaje.

En general, la Wagoneer S no pretende ser el más refinado de su clase, pero sí ofrece una personalidad fuerte: es rápido, llamativo y, a veces, un poco impredecible, lo cual puede resultar atractivo para entusiastas que buscan una experiencia eléctrica con carácter.

Supuestamente, el precio de entrada en el mercado estadounidense se situaría alrededor de 110.000 USD, y al convertirlo a euros con el tipo de cambio actual, serían aproximadamente 101.000 EUR. Esta cifra es indicativa y depende de impuestos, tarifas y configuraciones regionales, por lo que podría variar en Europa. Presuntamente, el fabricante aún no ha confirmado fechas de llegada definitivas a Europa, pero se espera que Jeep explore opciones para una oferta similar en el Viejo Continente en los próximos años, en un contexto en el que el mercado de SUVs premium eléctricos continúa creciendo.

Históricamente, Jeep ha destacado por su enfoque en la capacidad todoterreno y, al mismo tiempo, por incorporar rasgos de lujo en modelos de la familia Wagoneer.

La Wagoneer S representa un giro estratégico hacia la electrificación dentro de la marca, buscando combinar el prestigio de la gama con la eficiencia y el rendimiento de los vehículos sin emisiones.

Este movimiento se alinea con la estrategia de Stellantis de avanzar en la electrificación de sus marcas más icónicas, posicionando al Wagoneer S como un ejemplo de cómo las grandes SUV pueden evolucionar sin perder su identidad de lujo y robustez.

A medida que el segmento EV premium continúa madurando en Europa, podría estimular una competencia más intensa con rivales establecidos como BMW, Mercedes y Tesla, lo que, a su vez, podría influir en la percepción del valor y la demanda de este tipo de modelos entre los compradores europeos.