Revisión de la visión de Antonio Filosa al frente de Stellantis en Detroit, con énfasis en la confianza recuperada, posibles ajustes en la cartera de marcas y una inversión histórica destinada a impulsar empleo y producción en Estados Unidos, todo ello convertido a euros.
En el Detroit Auto Show, seis meses después de tomar las riendas de Stellantis, Antonio Filosa presentó una lectura optimista sobre el rumbo de la compañía, al tiempo que dejó claro que no descarta cambios relevantes en su cartera de marcas.
Durante una breve intervención con la prensa, el nuevo CEO señaló que la empresa atraviesa un periodo de consolidación de relaciones con los concesionarios y con el sindicato UAW, y que ese fortalecimiento es tan crucial como la revisión de la estrategia de producto.
Filosa explicó que la prioridad es sostener el crecimiento sin perder la identidad de las marcas históricas que forman parte del legado del grupo, y afirmó que se baraja la posibilidad de ajustar el tamaño de la cartera para hacerla más eficiente.
"Somos privilegiados, ¿no?", dijo entre risas al referirse a un portfolio que incluye Jeep, Ram, Dodge, Chrysler y otras enseñas; sin embargo, añadió que el tema será objeto de un análisis detallado en el Capital Markets Day programado para 2026.
A nivel estratégico, Filosa subrayó que las relaciones con la red de concesionarios están mejorando, gracias a una mayor claridad en la oferta de trenes de potencia y a una comunicación más constante.
En su lectura, la relación con la UAW también ha evolucionado, y el foco está en resolver conflictos pasados para construir una colaboración más sólida a largo plazo.
El objetivo es, según sus palabras, una alianza que permita consolidar la presencia de Stellantis en los mercados clave y sostener las inversiones de la casa matriz en el corto y mediano plazo.
Con respecto a la inversión, Filosa anunció que la compañía destina una cantidad equivalente a 11,96 mil millones de euros para reforzar sus operaciones en la región Midwestern de Estados Unidos.
Esta inversión representa la mayor en la historia de Stellantis y está diseñada para modernizar plantas y ampliar la capacidad de producción. En paralelo, la empresa prevé generar aproximadamente 5.000 empleos nuevos en sus plantas y otros 20.000 puestos indirectos en su cadena de suministro, para un total estimado de 25.000 empleos asociados a este plan. La magnitud de la inversión y la creación de empleo subrayan la apuesta del grupo por una región crucial para su producción y su presencia en el mercado norteamericano.
En el plano de producto y estrategia de movilidad, Filosa abordó cambios recientes en la política de incentivos y en la oferta de vehículos eléctricos.
El fabricante ha ido ajustando su portfolio de modelos electrificados y ha anunciado la supresión de ciertos plug-in hybrids selectos entre sus gamas, como parte de una reconfiguración más amplia de su estrategia de electrificación.
A la vez, se enfatiza una apuesta por una mezcla equilibrada entre vehículos híbridos, vehículos eléctricos de autonomía extendida y motores de combustión interna, con una renovación de diseños y plataformas para responder a la demanda de eficiencia y rendimiento.
En palabras del CEO, la libertad de elección del consumidor es un principio a preservar, y la compañía busca adaptarse a un entorno de políticas públicas que ha ido variando en la última temporada.
Fuera de las decisiones de producto, Filosa no dejó de comentar su experiencia personal desde que asumió el cargo: aseguró que el inicio de su mandato ha sido intenso pero gratificante, con un equipo comprometido y dispuesto a afrontar los retos de un mercado automotriz que cambia rápidamente.
Entre líneas, dejó entrever que su gestión podría ir acompañada de cambios estratégicos que, de concretarse, favorecerían una mayor eficiencia operativa y una mejor asignación de recursos.
Aunque reconoce que la situación es dinámica, el tono general fue de confianza en la capacidad de Stellantis para salir fortalecida de un periodo de tensiones y transición.
Presuntamente, algunas de estas decisiones podrían implicar ajustes en la estructura de marcas, lo que exigiría una comunicación cuidadosa con inversores y con el ecosistema de proveedores.
En paralelo, la compañía mantiene su foco en la innovación y en la capacidad de responder a un entorno regulatorio que sigue evolucionando, con particular atención a las políticas de incentivos para electrificación y a la demanda de movilidad sostenible.
En resumen, Filosa presenta un relato de regreso y consolidación: una Stellantis que, a juicio de la empresa, está lista para recuperar impulso, optimizar su portafolio y sostener un crecimiento que ya cuenta con una base de inversión significativa y un impacto directo en el empleo local.