El sorteo del Abierto de Francia define el cuadro principal y deja a una buena cosecha de tenistas argentinos en la pelea, con debuts y cruces que podrían encender la segunda mitad del torneo.
El sorteo de Roland Garros ya dejó ver que este Abierto de Francia, segundo Grand Slam del año, se está jugando antes incluso de que empiecen las pelotitas.
En una ceremonia oficial, transmitida en directo por YouTube para que llegara a todo el mundo, la Federación local fue armando el cuadro principal de hombres y de mujeres, y la presencia de tenistas argentinos promete estar entre las más destacadas.
Había diez jugadores que ya tenían su pasaporte asegurado gracias a su ubicación en el ranking: diez hombres —Francisco Cerúndolo, Tomás Etcheverry, Mariano Navone, Juan Manuel Cerúndolo, Thiago Tirante, Camilo Ugo Carabelli, Sebastián Báez, Román Burruchaga y Marco Trungelliti— y una jugadora, Solana Sierra, que también estaba adentro por mérito.
A ellos se sumó Facundo Díaz Acosta, que logró su cupo tras la qualy, y podrían sumarse dos más entre las chicas, Julia Riera y María Lourdes Carlé, que aún estaban en carrera.
La gente en París seguramente ya sabía que la suerte puede ser distinta para cada uno, y que para el menos afortunado de la camada inicial, en este caso Juan Manuel Cerúndolo, las cosas pueden complicarse desde la primera ronda.
El menor de los Cerúndolo debutará ante Jacob Fearnley, 122 del ranking ATP, un rival al que no enfrentó todavía; si logra avanzar, el camino podría complicarse de golpe con uno de los grandes: Jannik Sinner, el italiano que pisa fuerte con la etiqueta de uno de los favoritos.
En la parte alta del cuadro, el número 1 del mundo arrancará su aventura con un oponente invitado: Clement Tabur, francés y 165 del ranking, que recibió un WC y que puede convertirse en una trampa temprana para cualquier favorito si da la sorpresa.
En Francia ya se sabe que medir la marcha de este jugador implica mirar de cerca sus 29 triunfos consecutivos y la racha ganadora que le ha dado cinco Masters 1000 desde marzo, con apenas tres sets cedidos en ese tramo.
De todos modos, algunos venían adelantando que el bloque de la armada italiana y su estructura de la parte baja podría generar una lucha pareja, y hay quien recuerda que el propio Cerúndolo podría cruzarse con Daniil Medvedev, en caso de que llegue a rondas avanzadas como la tercera.
El propio Cerúndolo llega descansado tras una corta pero intensa etapa en Hamburgo; en tercera ronda podría toparse con Medvedev, un encuentro que haría temblar a más de uno por lo que representa cada uno de esos nombres en el ranking.
En el resto del cuadro, Tomás Etcheverry, que venía de una derrota dura en Hamburgo, quiere revertir la mala racha y quitarse la mufa con un enfrentamiento favorable frente al portugués Nuno Borges, un rival que ya lo dejó fuera en Auckland y Barcelona, sus únicos dos choques este año.
Comesaña, por su parte, va contra el estadounidense Ethan Quinn, a quien ya le ganó con autoridad en la qualy del Masters 1000 de Montecarlo. Báez y Burruchaga medirán fuerzas entre sí, y ese cruce garantiza que al menos uno de los argentinos logrará avanzar a la segunda ronda; en ese punto, la pretensión es tentar a alguien de la clasificación para asomar en la siguiente ronda, con posibilidades reales de enfrentar al canadiense Félix Auger‑Aliassime, número 4 del mundo, si todo se da como se espera.
Entre las chicas, Solana Sierra se presenta en París con la experiencia de la pasada temporada, cuando debutó en Grand Slams tras la clasificación y dejó constancia de su crecimiento.
En la edición actual, la marplatense de 21 años tendrá un choque complicado frente a Emma Raducanu, ex top 10 y hoy 37ª del ranking; si pasa esa primera prueba, le espera la italiana Jasmine Paolini, subcampeona de Roland Garros 2024 y una de las favoritas para la segunda semana.
Para comprender el contexto, conviene recordar que Roland Garros es el segundo Grand Slam de la temporada y se disputa en tierra batida en las canchas del Bois de Boulogne, en París.
El torneo nació a finales del siglo XIX y, con los años, se convirtió en un hito del tenis europeo; su formato y su particular superficie han marcado numerosos duelos memorables para jugadores de todos los continentes.
En este marco, la presencia argentina en ambas ramas ha sido históricamente notable, y la generación actual busca dejar su huella ante rivales de talla mundial.
Entre las ausencias destacadas, cabe mencionar que no hay confirmación de una lesión que afecte de forma generalizada a todo el equipo, pero la nota de color la aporta la baja de Carlos Alcaraz, vigente campeón, por una lesión en la muñeca derecha que además lo excluiría del Wimbledon; cualquier ausencia de este nivel cambia la dinámica del torneo y abre la puerta a otros para hacerse notar.
En resumen, el cuadro parisino promete emoción, desafíos tácticos y la esperanza de ver a los argentinos ser protagonistas, tanto en la primera como en las rondas siguientes, con la mirada puesta en un torneo que, más allá de lo histórico, sigue abriendo la puerta a historias de superación y progreso para el tenis argentino.