El tenista argentino Lautaro Midón continúa su trayectoria ascendente, se acerca al top 200 y, respaldado por una beca de mérito, logra su primera participación en un cuadro principal del ATP durante el Argentina Open.
La progresión de Lautaro Midón ha ido de la mano con una maduración constante dentro de un circuito que hoy le da cada vez más oportunidades. El correntino venía luchando por meterse entre los grandes del tenis desde las categorías inferiores del ITF y, con esfuerzo sostenido, fue ascendiendo escalón tras escalón.
Al cierre de 2024, su salto más importante había sido terminar la temporada en el puesto 233 del ranking mundial, tras haber iniciado el año en la franja cercana al puesto 391.
Este 2025, su inicio mostró que no fue casualidad: en la gira de cemento de su país, logró avanzar y, por primera vez, se ganó un lugar directo en la etapa principal de un torneo ATP celebrado en Buenos Aires, el Argentina Open, ante la mirada de su familia y de su gente.
La semana reciente marcó un hito adicional: Midón llegó a las finales del segundo circuito más importante del tenis después de los ITF, en el Challenger de Tigre, y cayó ante un rival compatriota en un duelo que dejó varios indicios de crecimiento.
Estos desempeños, sumados a un inicio de temporada favorable, condujeron a que, en la última actualización, alcanzara su mejor posición histórica: el 215º lugar en el ranking mundial.
Es un logro que, más que números, refleja un proceso sostenido de mejora técnica, táctica y mental.
Dentro de ese proceso, Midón señaló dos cambios clave que marcaron su evolución. Uno estuvo vinculado a la gestión de sponsors: en un momento recibió presiones externas para obtener resultados y subir en el ranking, lo que terminó afectando su forma de afrontar los partidos.
El otro cambio fue fuera de la pista, cuando decidió incorporar prácticas de respiración, visualización y mindfulness para mantener la calma durante los encuentros.
Según él, estas herramientas le permitieron entender mejor las situaciones de tensión y, sobre todo, volver a disfrutar del juego.
El origen de su historia está ligado a una pasión temprana que nació en Corrientes: a los cuatro años tomó por primera vez una raqueta y nunca la soltó.
Durante la infancia, los veranos en Brasil fueron el escenario de sus primeras experiencias en la playa y, ya como junior, se convirtió en uno de los referentes de su generación en Argentina, ocupando puestos destacados en el ranking juvenil mundial.
Su salto a la alta competencia se acentuó en 2020, cuando tomó la decisión de mudarse a Buenos Aires para acelerar su crecimiento, a costa de la cercanía familiar, una decisión que él describe como clave para marcar la diferencia entre soñar y competir a otro nivel.
Entre sus logros de periodo junior destacan la ubicación entre los ocho mejores del mundo en 2022 y su participación en los cuatro grandes torneos de esa temporada.
En el ámbito profesional, logró victorias en torneos M15 y M25 en varias ciudades argentinas, entre ellas Olavarría y Yerba Buena; estas conquistas abonaron el terreno para su incursión en la disciplina mayor.
Además, Midón participó como sparring de figuras consagradas durante eventos de alto standing y formó parte del equipo argentino en la Copa Davis de 2023, experiencias que, más allá de los resultados, aportaron aprendizaje y confianza.
Una de las novedades institucionales que acompaña su trayectoria es la Beca Galperín al Mérito, una iniciativa destinada a apoyar a jóvenes talentos nacidos de la pasión por el deporte y la disciplina.
En este marco, Midón recibió el reconocimiento correspondiente a 2025, que se materializó en una ayuda económica sustancial para planificar su año deportivo.
En la práctica, esa beca representa un alivio para la gestión de viajes, entrenamientos y personal técnico, permitiéndole centrarse en la preparación sin la presión constante de los gastos inmediatos.
En el detalle de la distribución, la beca premia a los dos primeros clasificados de un ranking anual elaborado con el rendimiento de torneos ITF y Challengers disputados en Argentina.
En 2025, Midón lideró esa clasificación con 110 puntos y obtuvo una suma equivalente a unos 55.800 euros, cifra que, más que un ingreso, simbolizó una mayor seguridad para estructurar su calendario y su equipo de trabajo.
La historia de Midón continúa, con objetivos que van más allá de una temporada: su gente y su equipo enfocan el año hacia la constancia en las clasificaciones de Grand Slams, con la idea de consolidar una trayectoria que permita competir con regularidad en torneos de mayor alcance.
Aunque la temporada presente presentaba desafíos, el camino recorrido hasta aquí ya demuestra que el tenis argentino está enriqueciendo su mercado de jóvenes talentos, con una generación que combina talento, esfuerzo y una preparación cada vez más profesional.
Y mientras el ranking le siga sonriendo, Midón seguirá buscando romper techos y seguir sumando hitos para su país, para su deporte y para su propia historia personal dentro de la élite del tenis mundial.