Una histórica pista callejera renace en el antiguo Parque de la Ciudad, convertido en circuito urbano de 2.780 metros para TC 2000, Top Race y Fiat Competizione. Lugano será escenario de un fin de semana que reúne tradición y renovación tecnológica en el automovilismo argentino.

El Parque de la Ciudad, históricamente conocido como Interama, abre nuevamente sus puertas para un fin de semana en el que el automovilismo de calle se toma la ciudad.

Un trazado de 2.780 metros se ha reconvertido sobre el antiguo estacionamiento y se extiende en parte a lo largo de las avenidas Roca y Escalada, convirtiendo al barrio de Lugano en un escenario que algunos han bautizado como el «Mónaco de las Pampas».

En este marco, las categorías Top Race y Fiat Competizione completarán el programa, pero la atención estará puesta en el TC 2000, que aporta el plato fuerte al fin de semana.

El formato, pensado para un callejero, mantiene rasgos de las calles de la zona, pero incorpora elementos de seguridad y contención acordes a las exigencias de la FIA.

El ancho de la pista ronda los 12 metros, una medida que facilita trazados cerrados, pero la circulación no se ve sin obstáculos: barreras de neumáticos en puntos estratégicos y muros que requieren precisión.

Gabriel Furlán, ex piloto y ahora asesor deportivo y técnico de TC 2000, describió la experiencia comparándola con Mónaco: aunque no ofrece la misma amplitud de callejones, la combinación de superficie y ubicación genera un ritmo de carrera con amplias oportunidades de adelantamiento durante la frenada y en los tramos de mayor exigencia en la pista.

La memoria de las calles porteñas ya ha vivido ediciones de TC 2000 en el pasado. En 2012, una carrera callejera se disputó alrededor del Obelisco, utilizando parte de la 9 de Julio y la Avenida de Mayo; Mariano Werner logró la victoria y ese evento quedó grabado como uno de los mejores ratings de la historia de la transmisión automovilística en el país.

Al año siguiente, la competencia volvió a las calles, esta vez por Libertador, Tagle y Figueroa Alcorta, en la zona de Recoleta; Facundo Ardusso subió a lo más alto del podio.

La experiencia previa aportó referentes que hoy se vuelven a aplicar para organizar un fin de semana con TC 2000 como protagonista, pero con un formato adaptado a los estándares actuales.

En 2025, la categoría TC 2000 inició una renovación de su parque automotor, incorporando SUVs que ya dominan el mercado. Modelos como Toyota Corolla Cross, Honda ZRV, Chevrolet Tracker, VW Nivus y Nissan Kicks comenzaron a formar parte de la grilla, con Fiat Pulse entre los modelos que también buscan un lugar.

En este escenario, Matías Rossi, seis veces campeón de la división, continuará al frente de un Corolla Cross del equipo oficial, acompañado por Emiliano Stang y el debutante Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan.

Franco Vivian figura entre los referentes de la categoría, junto a Franco Morillo, mientras Gabriel Ponce de León regresa al ruedo con un Corolla Cross para Corsi Sport.

El desarrollo técnico ha estado a cargo de Gustavo Estrada, argentino que actualmente se desempeña como responsable del área aerodinámica en Mercedes-AMG en Alemania.

Según los técnicos y pilotos, la velocidad en las curvas de este trazado urbano ronda altas cifras; se esperan avances cercanos a los 220 kilómetros por hora en sectores claros de sobrepaso, para luego ralentizarse de manera abrupta al intentar encarar la curva conocida como la más lenta de la pista, que exige una frenada violenta para tomarla a unos 50 km/h.

En esa zona, la “área de escape” con llantas y elementos de amortiguación busca evitar que un error termine con un contacto grave.

La organización ha delineado un fin de semana completo: viernes, sábado y domingo habrá una fan zone y tribunas de todo tipo, con accesos diversos para el público.

La avenida Roca será de acceso libre y se instaló un sistema de pantallas LED para que los espectadores no se pierdan ningún tramo de la competencia.

El tramo más largo de la recta, con casi un kilómetro de extensión, funciona como un punto de interés estratégico para la clasificación y la carrera.

La puesta en escena ha contado con la colaboración de la Comisión Deportiva Automovilística (CDA) del ACA y la Federación Internacional del Automóvil (FIA), que exigieron ajustes para adecuar el predio con las normas internacionales.

El Gobierno de la Ciudad aportó el predio en septiembre y, a lo largo de los dos meses previos, se trabajó para garantizar la seguridad y la sinergia entre categorías.

A pesar de la complejidad de adaptar un parque urbano a un gran evento automovilístico, figuras como Furlán sostienen que este callejero está a la altura de los mejores de la región.

“En Sudamérica, este tipo de escenario está a un nivel muy alto”, afirmó, recordando experiencias en Florianópolis, en Uruguay (Piriápolis y Punta del Este) y la comparación constante con el icónico Mónaco.

El fin de semana promete ser, para el público y para los competidores, una muestra de adrenalina, estrategia y destreza en un entorno urbano que ya es parte de la historia reciente del automovilismo argentino.

Con un formato que favorece la acción y las sorpresas, el Callejero de Buenos Aires se propone como una celebración del automovilismo de pista y calle, donde cada curva, cada frenada y cada maniobra de sobrepaso serán protagonistas de un espectáculo que, año a año, busca reconciliar la memoria de las ediciones pasadas con las innovaciones tecnológicas y deportivas que definen a la disciplina hoy.