La UAR y World Rugby analizan una candidatura que conectaría sedes en varios países de la región y cuenta con respaldo institucional para avanzar en el proceso hacia 2026-2027.

La Unión Argentina de Rugby (UAR) ha puesto sobre la mesa su interés en presentarse como sede del Mundial de Rugby 2031. Paralelamente, World Rugby (WR) publicó un informe con escenarios posibles y una lectura clave: hay contactos con el propio Gobierno argentino que apuntan a un respaldo para que la Copa del Mundo se dispute en Argentina.

En un artículo del sitio oficial de World Rugby, escrito por el periodista Joe Santamaría, se plantea una candidatura ambiciosa en la que los partidos podrían disputarse en Brasil, Chile y Uruguay, con Argentina como socio principal.

Además, el informe detalla las reuniones que mantuvo el director ejecutivo de la organización, Alan Gilpin, durante su recorrido por la región, incluida una visita a la Casa Rosada.

En la región, Gilpin mantuvo encuentros con autoridades argentinas en la Casa Rosada, lo que puso de manifiesto el apoyo institucional al proyecto. El directivo de WR estuvo acompañado por otros dirigentes de la UAR y se reunió con la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, así como con funcionarios de la Agencia Argentina para la Promoción de Inversiones y el Comercio Internacional.

También pasó por el estadio de River Plate, donde dialogó con Gabriel Travaglini (quien recientemente dejó la presidencia de la UAR) y con Agustín Pichot.

La visita de Gilpin a Argentina no terminó ahí: su equipo también se reunió con la dirección política de la región para consolidar el plan y dejar claro que el respaldo estatal forma parte de la estrategia.

En Uruguay, Gilpin estuvo en Montevideo, incluso presenciando un partido de la segunda división del circuito Seven en el Estadio Charrúa. Ese recorrido por la región sirve para entender qué infraestructuras y capacidades tienen los países para acoger una Copa del Mundo de rugby de tal magnitud.

El informe subraya que, para que la candidatura tenga éxito, la región debe contar con la infraestructura suficiente: no solo estadios, sino también conexiones de transporte, instalaciones para entrenamientos y una oferta turística que acompañe la celebración.

Las candidaturas formales se esperarían en la segunda mitad de 2026 y, en noviembre de 2027, se anunciaría la sede ganadora.

Además de Argentina, España confirmó el mismo interés, al igual que Japón, y varias naciones de Oriente Medio, como Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, que contemplan incluso candidaturas conjuntas.

A pesar de que Gilpin recorrió el Monumental, el informe de WR aclara que también podría entrar en juego el estadio de Boca Juniors. Aunque la Bombonera siempre ha parecido una opción, el documento apunta que, dadas las características de Buenos Aires para albergar varios equipos, es muy probable que el segundo estadio más bien sea el José Amalfitani de Vélez Sarsfield.

El informe repasa, además, otros escenarios para Los Pumas, con sedes habituales en Córdoba, Mendoza, San Juan y Santa Fe. Y no se descarta que se extienda la acción a Montevideo, el Estadio Nacional de Chile y el Sausalito de Viña del Mar, e incluso a São Paulo, donde una gran comunidad japonesa podría jugar un papel clave.

Si la candidatura sudamericana prospera, podría ofrecer algo único: una sede en Argentina con alcance regional, un recorrido entre ciudades anfitrionas y partidos que iría desde las orillas del Río de la Plata hasta las faldas de los Andes, pasando por viñedos de Mendoza y las calles dinámicas de San Pablo.

No se trata solo de llevar la Copa Mundial de Rugby a un nuevo continente, sino de seguir empujando la evolución de este deporte hacia una presencia realmente global.

El resumen que cierra el informe de World Rugby es claro: la región quiere aprovechar la oportunidad para convertir el 2031 en una edición histórica, con un formato y una logística que conecten varios países y cambien el mapa del rugby internacional.

Este proceso, eso sí, deberá avanzar paso a paso durante los próximos años y tomar forma en torno a las fechas clave del calendario de candidaturas.

Historia y contexto: el rugby ha ido ganando terreno en Argentina desde la participación en Copas del Mundo desde 1987 y, con el paso del tiempo, ha visto crecer clubes, academias y una base de aficionados que hoy ya es importante en varias provincias; la inversión en infraestructuras y desarrollo juvenil ha sido constante, y eso sitúa a Argentina como un actor clave en una hipotética candidatura regional para 2031.

En paralelo, España y Japón, entre otros, han mostrado interés, y las candidaturas conjuntas con potencias del Medio Oriente podrían ampliar aún más el cuadro de posibles escenarios.

En definitiva, la región apuesta por una propuesta que combine talento, territorio y compromiso institucional para traer de nuevo la Copa del Mundo a Sudamérica.