El conjunto millonario venció a Unión en una definición desde el punto penal tras empatar 0-0 en los 90 minutos, con una actuación clave del arquero Franco Armani, que fue determinante en la clasificación a los cuartos de final de la Copa Argentina. El partido evidenció ciertos problemas en el juego del equipo de Núñez, que todavía busca afinar detalles para afrontar los próximos desafíos en la temporada.

La clasificación de River Plate a los cuartos de final de la Copa Argentina se decidió en una tanda de penales llena de tensión y emociones, en la que el arquero Franco Armani se convirtió en la figura principal.

Como en ocasiones anteriores, Armani realizó una actuación destacada, atajando dos penales cruciales y garantizando que su equipo avanzara tras un empate sin goles en los 90 minutos.

Este encuentro recordó los momentos históricos en los que Armani ha sido decisivo para River, reforzando su condición de uno de los arqueros más confiables en la historia del club.

Desde su llegada en 2018, el portero ha sido clave en diversas conquistas, incluyendo la Copa Libertadores, en la que su desempeño en la heroica final contra Flamengo en 2019 quedó marcado en la memoria de los hinchas.

El partido, disputado en el estadio Malvinas Argentinas, evidenció que River aún tiene aspectos por mejorar. A pesar de contar con una alineación que intentó variar su esquema, optando por un 4-3-1-2 en este encuentro en lugar del clásico 4-3-3, el equipo mostró dificultades para generar juego en la primera mitad.

La prensa especializada y los analistas consideran que la falta de conexión y la imprecisión en los pases siguen siendo obstáculos que el entrenador Marcelo Gallardo debe resolver para potenciar aún más sus posibilidades en competencias de alto nivel.

En el aspecto táctico, River alineó a Castaño, Enzo Pérez y Galoppo en el medio, con Nacho Fernández como enganche y la dupla de ataque compuesta por Salas y Driussi.

Sin embargo, durante los primeros 45 minutos, aunque hubo algunos intentos interesantes, como pases filtrados y una ocasión de Driussi, el equipo no logró concretar en el arco rival, enfrentándose a una sólida defensa de Unión que aguardaba con paciencia sus ocasiones.

Por su parte, Unión, que mostró un rendimiento ordenado y estratégico, intentó aprovechar los espacios en algunas contras, una de ellas casi terminando en gol de Martínez.

La actuación del arquero Armani, que salvó con mano avanzada un disparo peligrosísimo de Pittón, fue fundamental para mantener el marcador en ceros y dar posibilidades a su equipo en la tanda de penales.

En la segunda mitad, River buscó con más ímpetu el arco, pero sus intentos con centros y disparos desde fuera del área no lograron romper la paridad.

La entrada de Juanfer Quintero fue clave, aportando creatividad y asistiendo a Acuña en una acción que casi termina en penal. Pero también hubo momentos de tensión cuando Montiel, en una acción desesperada, evitó que Armani fuera vencido con un remate cercano.

Los penales, entonces, se convirtieron en el escenario definitivo. Armani, con calma y precisión, atajó dos remates rivales y permitió que River festejara su clasificación. En la historia reciente, River ha mostrado un carácter fuerte en esta competencia, habiendo conquistado el torneo en 2019 y alcanzado instancias finales en varias ocasiones.

La expectativa ahora se centra en cómo el equipo de Gallardo podrá consolidar su juego para afrontar partidos decisivos como las próximas series de Libertadores y compromisos en la Copa Argentina.

Este resultado refuerza la importancia del trabajo táctico y la confianza en jugadores clave como Armani, que continúa siendo un punto de referencia en el equipo.

Aunque todavía hay aspectos a mejorar en el funcionamiento colectivo, la victoria en penales ofrece un impulso anímico para seguir peleando en una temporada cargada de desafíos y en busca de nuevas conquistas para River Plate.