River Plate venció 1-0 a Huracán en el estreno de Eduardo Coudet como entrenador, pero sufrió la salida de Sebastián Driussi por pubalgia y dio paso a Joaquín Freitas, en un encuentro marcado por la juventud y la presión de la competición.
El estreno de Eduardo Coudet como entrenador de River Plate presentó un primer reto con peso inmediato: un cambio obligado tras la reanudación ante Huracán.
El equipo, que iba en busca de consolidar su propuesta, se encontró con un giro necesario cuando Driussi, titular en la primera parte, dejó el campo por una molestia en el pubis que complicaba su continuidad.
El diagnóstico del cuerpo médico marcó la pubalgia como la razón de la salida, una condición que ya le ha causado dolores y retrasos en entrenamientos previos y que obliga al cuerpo técnico a gestionar la rotación y las cargas durante una temporada intensa.\n\nCon la retirada de Driussi, el entrenador optó por darle minutos a Joaquín Freitas, joven de 19 años que había sido promovido a la Primera por Marcelo Gallardo y que hoy recibió la oportunidad de demostrar su talento bajo la conducción de Coudet.
Freitas ingresó al equipo para reforzar la delantera y afrontar un tramo de partido que exigen ideas frescas y dinamismo.\n\nEn cuanto al juego, Driussi había mostrado entrega y movilidad durante el primer tiempo, retrocediendo para enlazar con los mediocampistas y buscando constantemente la definición dentro del área.
Su actitud permitía a River generar superioridad numérica y mantener el balón en zonas de ataque. A los 27 minutos de la primera mitad, el delantero abrió el marcador con un cabezazo tras una jugada trabajada en la que Gonzalo Montiel encontró la espalda de la defensa por la derecha y filtró un centro preciso.
Ese gol dio una dosis de tranquilidad al Millonario, pero la noticia más resonante fue la necesidad de reemplazo forzado del delantero por la pubalgia.\n\nFreitas, con su debut en la Primera, añadió un matiz de juventud y audacia. El chico mostró atributos para conectarse con la frontal y para moverse entre líneas, generando incertidumbre en la defensa rival y generando una alternativa de juego que podría volverse común en el tramo decisivo de la temporada.
Su ingreso también impulsó a River a replantear ciertos movimientos ofensivos para adaptar su producción a un plantel que aún se está consolidando.\n\nHistóricamente, Driussi ha atravesado una trayectoria marcada por lesiones: un esguince de tobillo sufrido en el Mundial de Clubes que lo dejó fuera de las canchas durante casi dos meses, varios desgarros musculares y, en este momento, una pubalgia persistente que limita su entrenamiento regular.
En las últimas semanas, la pubalgia ha sido el obstáculo más persistente, limitándolo para entrenarse con la regularidad que exige la competencia de alto rendimiento.
Estas dolencias obligan al equipo técnico a coordinar con precisión las cargas de trabajo, evitar recaídas y preservar al delantero para los compromisos más exigentes, como la Copa Sudamericana y las etapas finales del Torneo Clausura.\n\nLa victoria obtenida mantiene a River en un marco favorable en un calendario cargado, pero también destapa la necesidad de soluciones a corto y mediano plazo ante la ausencia temporal de Driussi.
En este contexto, la continuidad de Freitas y la oportunidad de otros juveniles podrían convertirse en piezas clave para la planificación del club en la segunda mitad del año, permitiendo a River sostener su competitividad tanto en el torneo doméstico como en las competencias internacionales que se avecinan.\n