El Real Madrid derrotó 2-1 al Atlético de Madrid en la segunda semifinal de la Supercopa de España, avanzando a la final frente al Barcelona, en un encuentro marcado por la tensión entre entrenadores y la defensa de Vinicius.

La segunda semifinal de la Supercopa de España, disputada en Arabia Saudita, dejó al Real Madrid como rival del Barcelona en la final del fin de semana y, a la vez, añadió un capítulo más a la intensa relación entre Merengues y Colchoneros.

El encuentro terminó 2-1 a favor del conjunto blanco, que mostró una propuesta de presión alta y transiciones rápidas en las que Vinicius Junior volvió a ser protagonista por su banda izquierda, generando dudas en la defensa del Atlético durante gran parte del choque.

La derrota dejó a la afición rojiblanca con la sensación de haber cedido en el tramo decisivo, a pesar de contar con momentos de reacción que encendieron las gradas de la región de Asia donde se disputó el duelo.

El tramo inicial estuvo marcado por la batalla táctica entre Diego Simeone, con su habitual energía al borde del área técnica, y el delantero brasileño, que encontró en la banda izquierda la conexión más recurrente para desequilibrar a su rival.

En un instante, según quedó registrado en las imágenes, se pudo escuchar una frase dirigida al jugador de la casa blanca: 'Te va a echar Florentino, acordate.

Acordate que te va a echar. Te va a echar, acordate lo que te digo'. Aunque el episodio no estuvo acompañado de una acción disciplinaria, evidenció la tensión que acompaña a este derbi en cada edición.

En el complemento, cuando Vinicius fue relevado por Arda Güler, Simeone elevó el tono para señalar a la multitud que chiflaba al brasileño, tratando de trasladar su malestar a los seguidores y generar un nuevo foco de discusión sobre el comportamiento de los aficionados.

Esas situaciones, que a menudo convierten al estadio en una esfera de presión, añadieron una capa extra de dramatismo al resultado.

Tras la victoria, Vinicius publicó un mensaje en sus redes sociales que hizo eco en las conversaciones entre aficiones y expertos: 'Has perdido otra eliminatoria', una frase que, aunque breve, resume la rivalidad que se vive en cada encuentro entre ambos clubes y que alimenta la historia reciente de este derbi.

En el plano institucional, Xabi Alonso respondió a la escena con frases que subrayaron la necesidad de mantener el respeto entre jugadores: 'No me ha gustado el momento.

El Cholo le ha dicho algo y esas cosas traspasan el espíritu que hay que tener por los compañeros. No me gusta que se dirijan así a los jugadores. No todo vale', afirmó el técnico del Real Madrid en la rueda de prensa posterior.

Federico Valverde, autor de un golazo de tiro libre que encauzó la goleada parcial y dio certidumbre a la plantilla, añadió una lectura más amplia del episodio: 'Dos sudamericanos que viven el fútbol de una manera muy loca.

Un argentino y un brasileño. Como capitán de mi equipo y de mi compañero, nosotros estamos con él, espalda con espalda. Siempre voy a defenderlo. En lo personal, voy a ir a la guerra con él. Ya me ha tocado pasar por momentos malos y el primer mensaje que recibí fue de él, entonces siempre voy a estar con él. El fútbol es así, pasamos por estos momentos y seguramente va a cambiar'.

'Está parte del fútbol. Es un derbi y es normal que se viva de esa manera. Lo importante es que siempre quede ahí en el campo y que el fútbol siga viviendo este folclore. Hay que tener esa chispa', añadió el centrocampista uruguayo, remachando una idea que suele repetirse en estas confrontaciones.

El Atlético, por su parte, dejó claro que no cede ante la presión, pero deberá recomponerse para las competiciones restantes. En cuanto a la Supercopa, la victoria coloca al Real Madrid frente al Barcelona en la final, un encuentro que promete ser un escenario de alto voltaje entre dos de los equipos más históricos del fútbol español.

A nivel general, este choque se inscribe en una trayectoria de duelos decisivos entre ambos clubes que se han repetido con frecuencia en la última década, y que han contribuido a forjar una de las rivalidades más vivas del deporte español.

La histórica rivalidad entre Madrid y Atlético, que se remonta a décadas de confrontaciones en diferentes torneos, añade contexto a este choque: cada encuentro ha sido una oportunidad para escribir un nuevo capítulo, y este de la Supercopa no fue excepción, al combinar política de clubes, talento individual y una presión de estadio que a veces sobrepasa el terreno de juego.

Ahora, el Real Madrid mira a la final ante el Barcelona, con la convicción de haber mostrado suficientes argumentos para competir por el título en un torneo que recuerda la importancia de quedarse con cada detalle del calendario.