La edición Milán-Cortina 2026 distribuirá competencias en seis villas entre seis ciudades italianas, con la mayor delegación argentina en 20 años y un fuerte énfasis en sostenibilidad y movilidad entre sedes.

Los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 presentan una propuesta de amplio alcance geográfico, con la inauguración prevista para el 6 de febrero en el estadio San Siro de Milán y la clausura en Verona.

Esta edición se caracteriza por una extensión de la competición que abarca unos 22.000 kilómetros cuadrados, la mayor superficie usada en la historia de los Juegos de Invierno, y por una distribución de pruebas a cargo de seis villas olímpicas en seis ciudades diferentes.

Además, la delegación argentina contará con ocho atletas, la más numerosa de los últimos 20 años, lo que subraya la presencia creciente de Argentina en el deporte invernal.

El interés por aprovechar pistas e instalaciones ya existentes para reducir el impacto ambiental y garantizar una nieve que es cada vez más escasa ha llevado a dibujar un mapa de pruebas que recorre buena parte de los Alpes italianos.

Las sedes que dan nombre al proyecto están separadas por unos 420 kilómetros, y el programa contempla Milán como sede de patinaje artístico, velocidad sobre patines, patinaje de velocidad en pista corta y hockey sobre hielo, mientras Cortina d Ampezzo acoge esquí alpino femenino, curling, y las disciplinas de bobsleigh, skeleton y luge.

Val di Fiemme acogerá esquí de fondo, saltos de esquí y la combinada nórdica; Anterselva se reserva el biatlón; Bormio, el esquí alpino masculino y el esquí de montaña; y Livigno, el esquí artístico y el snowboard.

La movilidad entre sedes ya mostró su criba en el recorrido práctico: Bormio se encuentra a unas tres horas en coche desde Milán, pasando por la orilla del lago de Como y la localidad de Tirano.

También se puede llegar desde Milán en tren hasta la zona, y a partir de allí la ruta por carretera se extiende hasta las cumbres de la Valchiavenna; para una opción escénica, el Bernina Express conecta la región con un trayecto declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Trepalle, la población habitada más alta de Europa, se sitúa a 2.250 metros sobre el nivel del mar y forma parte del trayecto hacia Livigno, que se caracteriza por su estatus de zona franca y la exención del IVA. El viaje de regreso a Milán puede demandar alrededor de cuatro horas, lo que obliga a los aficionados a elegir con cuidado qué disciplina seguir en un mismo día, ya que los cambios entre sedes por lo general requieren varios trasbordos.

A pesar de que las competiciones se activarán de forma oficial el 6 de febrero, ya el 4 de febrero arrancarán las pruebas de curling mixto de dobles en Cortina.

Desde el día 7, las primeras medallas se entregarán en varias pruebas, incluida la del descenso masculino en Bormio, donde competirá uno de los ocho argentinos designados para estos Juegos: Tiziano Gravier, hijo de la famosa modelo Valeria Mazza, quien además participará en otras dos pruebas de esquí alpino.

Este es, además, un evento que marca el inicio de una edición en la que el 47% de las participantes será mujer, un dato que subraya el avance de la igualdad de género en el deporte olímpico.

En cuanto a la distribución de disciplinas, Milán acogerá el patinaje artístico, el patinaje de velocidad, la pista corta y el hockey sobre hielo, con figuras de la Liga Nacional de Hockey sobre hielo representando a sus países.

Cortina d'Ampezzo, por su parte, albergará el esquí alpino femenino y las pruebas de curling; Val di Fiemme, el esquí de fondo, saltos y combinada nórdica; Anterselva, el biatlón; Bormio, el esquí alpino masculino y el esquí de montaña; y Livigno, el esquí artístico y el snowboard.

Entre los ocho argentinos estarán Francesca Baruzzi, Nicole Begué, Tiziano Gravier, Franco Dal Farra, Nahiara Díaz, Agustina Groetzner, Mateo Sauma y Verónica Ravenna, quienes participarán en esquí alpino, esquí de fondo y luge, tres disciplinas en las que ya competían en ediciones anteriores.

Según la página oficial Olympics.com, el equipo argentino buscará rendir al máximo en estas pruebas, reforzando la presencia de nuestro país en la escena olímpica de invierno.

Notas históricas: Bernina Express fue reconocido por la UNESCO como parte de los paisajes ferroviarios de la Albula/ Bernina en 2008, prueba de su valor paisajístico y cultural.

Livigno, aislado por su topografía, goza de un estatus de zona franca con exención de impuestos que ha perdurado durante décadas, facilitando actividades comerciales para residentes y visitantes.

A nivel histórico, Milán y Cortina ya albergaban jornadas multideportivas previas, y la experiencia de Cortina d Ampezzo en 1956 se utiliza como marco de referencia para la organización de este evento conjunto.

El objetivo de estas decisiones es que el legado de los Juegos sea sostenible y llegue a través de la movilidad, la conservación de entornos de alta montaña y la difusión de la cultura italiana a lo largo de las variantes etapas de la competencia.