Neymar marcó temprano en su vuelta a la Copa Sudamericana con el Santos, pero Recoleta igualó y el Grupo D queda abierto, con San Lorenzo y Deportivo Cuenca atentos a los próximos duelos.

Neymar volvió a jugar una competición internacional con el Santos, y lo hizo con un arranque que prometía: apenas iban cuatro minutos cuando el conjunto brasileño adelantó líneas por la banda izquierda, Gabigol colgó un centro preciso al corazón del área y el atacante brasileño, anticipándose a la defensa paraguaya, empujó la pelota de volea para hacerse con su gol número 154 con la camiseta del Santos.

Era una muestra clara de que el astro quería empezar con buen pie su retorno a las competiciones continentales después de muchos años.

El resto del primer tiempo fue de dominio táctico del Peixe, que generó varias ocasiones claras para ampliar la ventaja, pero Recoleta, que disputaba la Copa Sudamericana por primera vez en sus 95 años de historia, se mostró ordenado y aprovechó cada rebote para frenar los ataques.

El equipo paraguayo, ajustado en defensa y con transiciones rápidas, logró contener a una de las duplas más reconocidas del fútbol sudamericano, formada por Gabriel 'Gabigol' Barbosa y el veterano delantero que estuvo al frente de la delantera en momentos clave.

A falta de pocos minutos para el descanso llegó el golpe para el Santos: una infracción de Luan Peres dentro del área sobre Claudio Figueredo fue señalada como penal.

Richard Ortiz no desperdició la oportunidad y convirtió el 1-1 desde el punto de penal, dejando el marcador igualado y cargando de tensión la segunda mitad.

Neymar, que no formó partе del equipo en el estreno continental del Santos en la competición, regresó a disputar un torneo internacional con el club después de 14 años.

Su última participación internacional con el Santos, antes de saltar al fútbol europeo, fue en la Copa Libertadores de 2012, donde anotó ocho goles y dejó constancia de su talento, algo que ahora reclamaba con una buena dosis de madurez y experiencia en un contexto más disputado.

En este partido, su objetivo era claro: volver a demostrar que puede desequilibrar y, sobre todo, que el Santos no está para mirar desde fuera el desarrollo de su grupo.

La segunda mitad siguió con un Santos generando opciones, intentando desbloquear el candado defensivo de Recoleta, que siguió firme y bien organizado.

Neymar vivió momentos de alta intensidad, con acercamientos que encendieron a la afición local, y el equipo visitante respondió con paciencia y alternativas en la distribución del balón.

En algún instante, la emoción estuvo a punto de desbordarse: una protesta airada de Neymar ante una decisión arbitral casi deriva en una amonestación más seria, pero afortunadamente la acción no derivó en expulsión y el partido continuó con el marcador igualado y el peso del desenlace por decidir.

Con este resultado, San Lorenzo y Deportivo Cuenca quedan a la expectativa en el Grupo D: si el conjunto argentino derrota a Cuenca en su próximo choque, podría situarse como líder de la llave.

Por su parte, el Santos deberá medir fuerzas de nuevo con San Lorenzo el 28 de abril en Argentina, mientras Recoleta, que hizo historia al competir por primera vez en este torneo, recibirá a Deportivo Cuenca en Paraguay.

En resumen, la noche dejó varias conclusiones: Neymar volvió a brillar en un escenario continental, marcó su gol número 154 con el Santos y dejó claro que, a pesar del empate, el conjunto paulista puede pelear en un grupo exigente.

Pero Recoleta demostró que la historia reciente no siempre decide el resultado y que, en el fútbol, cada minuto cuenta. Así las cosas, el Grupo D queda más interesante que nunca, con varias jornadas por delante para definir posiciones y evitar sorpresas.