Inglaterra se quedó con el bronce del Mundial 2026 tras un vibrante 6-4 ante Francia, en un partido histórico con 10 goles. Kylian Mbappé, a pesar de la derrota, se convirtió en el máximo goleador de todos los tiempos en los Mundiales, superando a Lionel Messi.
El partido por el tercer puesto del Mundial 2026 fue todo menos un trámite. En el Hard Rock Stadium de Miami, Inglaterra y Francia regalaron un espectáculo de 10 goles que quedará en la memoria de los aficionados. La primera parte fue una pesadilla para los franceses: en apenas 18 minutos, Declan Rice y Ezri Konsa ya habían puesto el 2-0. Bukayo Saka, imparable, anotó un hat-trick (37', 45+1', 87') y dejó el marcador 4-0 al descanso. Parecía una paliza en ciernes.
Pero Francia, herida en su orgullo, salió con otra cara en el segundo tiempo. Kylian Mbappé, que había estado desaparecido, marcó el 4-1 a los 48 minutos y encendió la llama de la esperanza. Bradley Barcola, a los 54, puso el 4-2 y el partido se volvió loco. Cuando Inglaterra parecía temblar, Saka reapareció para hacer el 5-2, pero Ousmane Dembélé, a los 90+6, y Mbappé, con su segundo tanto en el 66, dejaron el marcador 5-4.
Fue entonces cuando Jude Bellingham, en el 90+8, sentenció el 6-4 definitivo.
El duelo no solo fue emocionante, sino histórico. Con sus dos goles, Mbappé alcanzó los 22 tantos en Mundiales, superando a Lionel Messi (21) como el máximo goleador de todos los tiempos. Además, con 10 dianas en el torneo, se llevó la Bota de Oro. Los medios de todo el mundo centraron su atención en el francés, especialmente los españoles. El diario As tituló 'Proeza amarga de Mbappé', reconociendo su hazaña en medio de la derrota. Marca destacó que 'Mbappé saca ventaja a Messi en la Bota de Oro'. Mundo Deportivo combinó ambos focos: 'Inglaterra reina en la locura y Mbappé presiona a Messi'. Incluso L'Équipe, en Francia, dedicó su portada a la despedida del seleccionador Didier Deschamps, que tras 14 años deja un balance extraordinario: un Mundial, tres finales y cinco semifinales.
Le Figaro fue más crítico: 'Vergüenza y luego revuelta... pero Les Bleus pierden en el último partido de Deschamps'.
Los medios ingleses, por su parte, celebraron la victoria. The Sun tituló con el juego de palabras 'Sak-re Bleu', y el Daily Mail calificó el encuentro como 'de locura'. No era para menos: este partido fue el de mayor número de goles en un Mundial desde el Hungría 10-1 El Salvador en 1982. Nunca antes se habían anotado 10 tantos en un partido por el tercer puesto.
En resumen, Inglaterra se llevó el bronce en un partido inolvidable, mientras que Francia, a pesar de la derrota, vio a su estrella Mbappé escribir una página dorada en la historia del fútbol.
Una despedida por todo lo alto para Deschamps y un dulce sabor para los ingleses, que sueñan con repetir el éxito de 1966.