Un recorrido explicativo sobre cómo Lionel Messi pasó de un tratamiento de salud en una servilleta a convertirse en un millonario de diez cifras, gracias a salarios, inversiones y negocios que trascienden el fútbol.
La historia de Lionel Messi no empieza por una cifra, sino por una necesidad de salud. Aquel primer acuerdo —según cuentan— quedó plasmado en una servilleta junto al Barcelona, y tenía un ingrediente clave: el costoso tratamiento hormonal que necesitaba para seguir creciendo como deportista.
Años después, ese mismo chico de Rosario convirtió su talento en una fortuna que, según Bloomberg, supera los 1.000 millones de dólares.
El desglose del informe de la firma de análisis sitúa que Messi acumula más de 700 millones de dólares entre salarios y bonificaciones desde 2007.
«Teniendo en cuenta impuestos, el rendimiento de los mercados y los ingresos procedentes de inversiones y patrocinios, su patrimonio neto ha superado los 1.000 millones de dólares», apunta el índice de multimillonarios de Bloomberg. Con este hito, Messi iguala a Cristiano Ronaldo tras su llegada al Al-Nassr en 2023; sin embargo, ninguno de los dos figura entre las 500 personas más ricas del planeta.
En ese ranking hay un único argentino: Marcos Galperin, fundador de Mercado Libre, cuya fortuna es varias veces superior a la de Messi y ocupa una posición cercana al 450.
La expansión empresarial de Messi se ha acelerado en los últimos años, bajo la atenta mirada de su padre, Jorge Messi. Bloomberg destaca que su salario en Inter Miami, los acuerdos vinculados a derechos televisivos, las inversiones inmobiliarias y hasta su participación en una cadena gastronómica argentina son parte de las piezas que explican una fortuna de diez cifras.
Según el informe, habría un punto de inflexión posible: si Messi hubiera aceptado la oferta de Arabia Saudita tras el Mundial de Qatar 2022, podría haber superado el umbral antes.
Bloomberg indica que rechazó un contrato de 400 millones de dólares anuales para mudarse a la liga saudí.
En este análisis, se hace hincapié en que, históricamente, los deportistas que superan los mil millones lo hacen principalmente gracias a inversiones.
Se cita el ejemplo de Roger Federer, cuya participación accionaria en la firma suiza On terminó superando a los premios obtenidos como tenista. También aparece Michael Jordan, cuyo pico de ingresos provino, en gran medida, de sus acuerdos comerciales y de su participación en los Charlotte Hornets, más que de sus salarios en la NBA.
El crecimiento del fútbol moderno facilita que las grandes figuras se conviertan en multimillonarias. En el caso de Messi, su contrato con Inter Miami incorporó mecanismos innovadores, como una opción para adquirir acciones del club, cuyo valor ha crecido de forma sostenida; Sportico lo sitúa con una dinámica de incremento superior al 20% en el último año.
Los negocios que potenciaron la fortuna de Messi
La llegada de Messi a la MLS abrió nuevas vías de ingresos. Bloomberg señala un esquema que incluía a Inter Miami, Apple y la propia liga estadounidense: el futbolista podría recibir un porcentaje de las nuevas suscripciones al servicio MLS Season Pass de Apple TV+.
El propietario del Inter Miami, Jorge Mas, aseguró que las suscripciones al servicio se duplicaron tras el desembarco del argentino. Además, estimó que los ingresos anuales de Messi desde el club rondan entre 70 y 80 millones de dólares, contando participaciones societarias y otros mecanismos de compensación.
Además de su llegada a Estados Unidos, Messi ha ido apuntalando una cartera de negocios en España, bajo la tutela de Alfonso Nebot Armisen, un banquero que gestiona inversiones familiares.
En diciembre de 2024 empezó a cotizar en bolsa un REIT inmobiliario denominado Edificio Rostower Socimi, valorado en 232 millones de dólares, con un portafolio que incluye siete hoteles y otros activos del sector.
En el mundo de consumo, en 2024 presentó Más+ by Messi, una bebida deportiva desarrollada junto a Mark Anthony International, la empresa detrás de Mike’s Hard Lemonade.
Y el capitán argentino se sumó como inversor a la cadena gastronómica El Club de la Milanesa, que tiene planes de expansión internacional.
En paralelo, Messi ha ido tejiendo una estructura orientada a clubes de fútbol para el futuro posterior a su retiro. En los últimos meses adquirió la UE Cornellà, un equipo de la quinta categoría española; también participa del Deportivo LSM y la familia Messi gestiona Leones, una entidad que compite en el ámbito semiprofesional argentino.
En palabras del propio Messi, «el fútbol tiene fecha de caducidad y los negocios son algo que me gusta y sobre lo que estoy aprendiendo». Aun así, la trayectoria empresarial parece recién empezar, y su historia se está escribiendo en tiempo real dentro de un ecosistema donde el deporte se ha fusionado con la economía.
A modo de cierre, la lectura de Bloomberg subraya que la combinación entre ingresos deportivos, patrocinios, inversiones y la apertura de nuevas vías de negocio —como la captación de valor a través de acciones y plataformas de streaming— está redefiniendo lo que significa ser una estrella del fútbol en el siglo XXI.
Messi no solo escribe su legado con el balón; también dibuja un mapa de oportunidades que podría sostenerse mucho más allá de sus años en activo.
Y para un lector español, es un recordatorio de que el deporte, cuando se acompaña de una visión de negocio, puede transformar la figura de un futbolista en un conjunto de negocios con vida propia.