Televisión Pública y Radio Nacional emitirán todos los partidos de la Selección Argentina en el Mundial 2026, sin costos directos para el Tesoro, gracias a un acuerdo comercial. El anuncio se da en un contexto de ajuste y debate sobre el papel de los medios públicos.

Después de varias semanas de rumores, el gobierno argentino confirmó que la Televisión Pública y Radio Nacional emitirán de forma íntegra los partidos de la Selección Argentina durante la Copa del Mundo 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

Según un comunicado difundido por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la cobertura se financiará mediante un acuerdo comercial que evitará que los costos se asuman con fondos del Tesoro Nacional.

De este modo, las dos emisoras públicas garantizan el acceso al calendario completo de la Scaloneta, sin depender de apoyos fiscales directos.

La confirmación llega en un contexto de fuertes debates sobre el papel de los medios públicos en un marco de ajustes económicos impulsados por el gobierno actual.

Aunque la noticia tranquiliza a millones de seguidores, también reaviva discusiones entre la oposición y dirigentes del kirchnerismo, que sospechan que la iniciativa podría acercar a la población a un modelo de privatización de contenidos deportivos.

Los responsables oficialistas, por su parte, insistieron en que la medida fortalece la presencia del estado en un evento de gran impacto cultural, sin sacrificar la transparencia ni la contención del gasto público.

El Ejecutivo aclaró que la transmisión no representará un gasto directo para el Tesoro y se articulará a través de acuerdos comerciales, auspiciantes y esquemas de coproducción acordes con la nueva orientación de los medios públicos.

El objetivo, explicaron, es sostener una cobertura amplia y accesible para toda la población, manteniendo la función educativa y cultural de la Televisión Pública y Radio Nacional sin repetir viejas prácticas que se vincularon a costos elevadísimos y a opacidad.

El Mundial 2026 traerá novedades importantes: el formato amplió a 48 selecciones y un calendario más denso, lo que exige una planificación logística más compleja y una coordinación estrecha entre los equipos de producción de las emisoras públicas.

Argentina, que llega a la cita con la presión de defender título, afronta el reto de competir en un torneo de mayor magnitud mediática y comercial, con la presencia de figuras destacadas y la atención de afición en toda la región.

Con la participación de Lionel Messi y la conducción técnica de Lionel Scaloni, la expectativa de los televidentes crece, ya que el Mundial suele concentrar una audiencia masiva y abrir nuevas oportunidades para la difusión de valores deportivos y culturales.

Queda por verse si los costos estarán cubiertos únicamente por patrocinios o si habrá acuerdos de coproducción con otros medios públicos o privados; lo cierto es que el anuncio sitúa a la Televisión Pública y a Radio Nacional como actores centrales de la cobertura, al menos para la fase central del torneo.

Históricamente, Televisión Pública transmitió todos los Mundiales desde Argentina 1978, consolidando una tradición que muchos argentinos reconocen como una forma de acceso universal a uno de los eventos más relevantes del país.

En décadas pasadas, la evolución tecnológica y las distintas estrategias de financiamiento han transformado la forma de ver fútbol, desde las transmisiones en color hasta la distribución de contenidos a través de plataformas digitales oficiales.

El nuevo acuerdo se inscribe en esa larga historia, pero llega con la voluntad de evitar recurrir a la caja del Estado para financiar la transmisión de un evento de gran demanda popular.

Más allá de lo técnico, el anuncio reaviva la relación entre fútbol y política en Argentina, donde el deporte suele funcionar como un lenguaje compartido que trasciende diferencias ideológicas.

En un momento de debate sobre el rol del Estado en servicios públicos y de crítica a los modelos de financiamiento, la decisión de priorizar un acceso amplio a través de los medios públicos aparece como una declaración sobre la función social de la radiodifusión estatal.

Entre las incógnitas que quedan, figura la lista de socios involucrados, las modalidades de coproducción y si la transmisión incluirá también otros encuentros relevantes del torneo.

También se espera conocer criterios de distribución de la señal para comunidades alejadas y posibles planes de cobertura en canales regionales. En cualquier caso, la noticia destaca un hito en la relación entre fútbol, cultura y política pública en Argentina, y deja abierta la discusión sobre el alcance futuro de los medios públicos frente a un panorama mediático en constante transformación.