La medallista olímpica Manu Bhaker se pronuncia sobre las protestas por el presunto filtrado del examen NEET en India. Califica la situación de 'desgarradora' y pide una solución justa para los estudiantes afectados.

Manu Bhaker, la famosa tiradora india que ha conseguido medallas olímpicas, ha roto su silencio sobre el escándalo del NEET, el examen de acceso a las facultades de medicina en India.

La deportista, toda una referencia en su país, ha calificado de 'desgarrador' el sufrimiento de los estudiantes tras las denuncias de que el examen se filtró antes de tiempo.

'Espero que el asunto se resuelva de forma justa y que los candidatos que se lo merecen reciban la justicia que buscan', declaró Bhaker en sus redes sociales.

Y es que el NEET no es cualquier examen. Es la prueba que determina quién puede estudiar medicina en India, un país donde la competencia es feroz y las plazas son limitadísimas. Cada año, millones de estudiantes se presentan, pero solo unos pocos logran una plaza. Por eso, cualquier sospecha de irregularidades provoca una auténtica tormenta.

Las protestas no han parado en las últimas semanas. Miles de estudiantes salieron a la calle en ciudades como Delhi, Bombay o Lucknow, exigiendo una investigación a fondo y la dimisión del ministro de Educación, Dharmendra Pradhan.

Incluso partidos de la oposición y activistas como Sonam Wangchuk se han sumado a las movilizaciones. De hecho, Wangchuk, conocido por sus protestas pacíficas, fue retirado por la policía de la acampada que mantenían en Jantar Mantar, el emblemático lugar de protestas en la capital.

Bhaker, con su mensaje, ha dado un espaldarazo moral a los manifestantes. No es la primera vez que una figura del deporte se posiciona en temas sociales, pero en un país donde el deporte es casi una religión, sus palabras tienen un peso importante.

La tiradora, que ganó dos medallas en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, se ha convertido en un símbolo de esfuerzo y superación. Por eso, cuando habla, la gente la escucha.

El escándalo del NEET no es un caso aislado. India ha sufrido otros episodios de filtraciones en exámenes clave, como el de la prueba de ingreso a las escuelas de ingeniería en 2018, que afectó a miles de estudiantes y obligó a repetir la prueba en varias regiones.

También hubo denuncias de corrupción en los exámenes de la función pública (UPSC), aunque en menor escala. Sin embargo, el NEET es especialmente sensible porque está en juego el futuro de quienes quieren ser médicos, una profesión de gran prestigio y responsabilidad.

La Agencia Nacional de Exámenes (NTA, por sus siglas en inglés), encargada de organizar el NEET, está en el ojo del huracán. Se le acusa de no haber tomado las medidas de seguridad suficientes para evitar la filtración. Los estudiantes denuncian que los exámenes se filtraron a través de grupos de WhatsApp y Telegram, y que algunos centros de examen no cumplían los protocolos.

La NTA, por su parte, ha abierto una investigación y promete tomar medidas, pero la desconfianza sigue instalada.

Mientras tanto, la vida de los estudiantes sigue paralizada. Muchos han invertido años de preparación y el dinero de sus familias en academias y materiales. Para ellos, esta incertidumbre es una losa. Bhaker lo sabe bien, porque ella también tuvo que esforzarse al máximo para llegar a lo más alto en su deporte. 'Cada niño merece acceso a la educación, seguridad y una oportunidad justa en la vida. No son privilegios, son derechos fundamentales', escribió en su cuenta de Twitter, ahora X.

Las reacciones no se han hecho esperar. Mientras los estudiantes agradecen su apoyo, algunos sectores más críticos le recuerdan que ella no es una experta en educación. Pero Bhaker no necesita serlo para mostrar empatía. Su mensaje va más allá: es un grito de atención a las autoridades para que tomen cartas en el asunto y devuelvan la confianza en el sistema.

En resumen, el escándalo del NEET sigue coleando, pero con el apoyo de figuras como Manu Bhaker, los estudiantes sienten que su voz llega más lejos.

Ahora solo queda esperar que las investigaciones den resultados y que la justicia, como dice la tiradora, se imponga. Porque al final, lo que está en juego no es solo un examen, sino el sueño de miles de jóvenes indios que quieren ser médicos y contribuir a su país.