Osasuna venció 2-1 al Real Madrid en Pamplona en la jornada 25 de LaLiga. Budimir abrió el marcador desde el penal, Vinicius igualó para el Madrid y Raúl García sentenció tras una acción que pasó por revisión del VAR; fue la primera derrota de Arbeloa al frente del equipo blanco.
Pamplona vivió una tarde de intensidad en la jornada 25 de LaLiga, cuando Osasuna logró imponerse 2-1 al Real Madrid. El encuentro mostró desde los primeros minutos la determinación del equipo local por imponer su ritmo y condiciones, mientras que el Madrid, que llegaba tras encadenar una racha de cinco victorias consecutivas, presentó signos de irregularidad en la puesta en escena, especialmente durante el primer tiempo.
La presión de Osasuna encontró pronto premio. En una jugada que inició en mitad de cancha, Budimir aprovechó una situación en la que el árbitro Quintero González señaló penal tras un remate que sentenció a la defensa visitante.
El croata no perdonó desde los 12 pasos y convirtió el 1-0 para los locales, un golpe que encendió al estadio y obligó al Real Madrid a replantear su postura para la segunda parte.
Es llamativo recordar que, en esa misma acción, hubo una revisión del colegiado en torno a la amonestación previa, lo que añadió un componente de tensión adicional al trámite del partido.
A los 25 minutos, el Madrid tuvo una oportunidad clara para nivelar el marcador. Un remate de Mbappé, que parecía destinado a subir al tablero, fue anulado por fuera de juego, y la acción dejó la impresión de que el equipo blanco podría verse obligado a multiplicar esfuerzos para recuperar terreno.
Sin embargo, tres minutos después llegaría el definitivo golpe de confianza para el conjunto visitante: una jugada iniciada por Fede Valverde, que recorrió varias líneas en el área y cedió el balón en la frontal para que Vinicius Junior empujara el balón y estableciera el 1-1.
La igualdad no duró mucho, porque Osasuna volvió a meter al Madrid en apuros con una estrategia que tuvo su acierto en la lectura de las segundas acciones.
En la recta final, un fallo de salida de balón de Dani Ceballos dejó la pelota en poder de Raúl García, quien recortó en el área y venció a Courtois.
El gol fue celebrado por los jugadores de Osasuna y la hinchada, pero la acción fue objeto de revisión tras una indicación del asistente, y el VAR confirmó que el tanto era válido.
Así, Osasuna recuperó la ventaja en un cierre que dejó al Madrid buscando respuestas en un tramo decisivo de la temporada.
La polémica también ocupó un lugar en la conversación posterior al partido. Vinicius Junior estuvo en el centro de una discusión que involucró a Gianluca Prestianni, quien negó haber recibido insultos raciales durante la pelea verbal; este episodio, si bien no modificó el desarrollo del choque, se convirtió en tema de debate entre aficionados y medios, y puso de manifiesto las continuas tensiones que rodean a la relación entre jugadores jóvenes de distintos clubes en un contexto de alta exposición.
Con este resultado, el Real Madrid se mantiene en la lucha por la parte alta de la tabla, pero la derrota en Pamplona complica sus planes de liderazgo.
De cara a la siguiente jornada, el equipo blanco deberá buscar ajustar su rendimiento y volver a mostrarse sólido en defensa y contundente en ataque.
En tanto, Barcelona sigue en la conversación por el campeonato y una posible recuperación de la primera plaza dependerá de los resultados de sus próximos compromisos, incluido el choque ante el Levante en el Camp Nou.
Este partido, correspondiente a una de las fases decisivas del campeonato, dejó claro que la competición está abierta y que cada encuentro aporta un nuevo capítulo a la historia de la liga, donde Osasuna demostró que también puede marcar la pauta cuando juega en casa y que el Real Madrid debe reforzar su cabeza fría y su precisión para sostener sus aspiraciones a título.