El triunfo de Independiente ante Estudiantes no esconde las tormentas internas. Gustavo Quinteros desmintió conflictos, pero las decisiones fuertes sobre el capitán y varios jugadores marcan un vestuario caliente.
El pasado fin de semana, Independiente consiguió un triunfazo en La Plata frente a Estudiantes, un resultado que vale oro no solo por los tres puntos, sino por lo que significa en la tabla anual y la ilusión de meterse en las copas internacionales.
Pero más allá del resultado, en la conferencia de prensa del técnico Gustavo Quinteros saltó una pregunta que dejó al descubierto que no todo es color de rosas en el vestuario del Rojo.\n\nQuinteros, con su característico estilo directo, fue tajante: 'Es 100% mentira. Tenemos una relación espectacular. Hay un grupo bárbaro'. Así respondió ante el rumor de una supuesta tensión interna. Sin embargo, las decisiones que tomó el entrenador en los últimos días hablan por sí solas. La más fuerte: sacarle la cinta de capitán a Rodrigo Rey, un emblema del club que había batido el récord de presencias consecutivas de Carlos Goyén, llegando a 146 partidos seguidos desde octubre de 2022 hasta marzo de 2026.
Rey, arquero y figura histórica, fue desplazado del liderazgo formal para dárselo a Iván Marcone. Y esto no es casual: Quinteros quiere darle la titularidad al uruguayo Santiago Mele, mundialista con su selección en el torneo de Estados Unidos, Canadá y México, que llega a préstamo por 12 meses con opción de compra de 3 millones de dólares por el 80% del pase.
Rey, lejos de rendirse, atajó un penal clave ante Estudiantes, demostrando que no piensa regalar el puesto.\n\nPero los movimientos no terminan ahí. Kevin Lomónaco, zaguero que llegó con gran cartel pero que no terminó de convencer al técnico, está con las valijas casi hechas. El Grupo Pachuca lo compraría por 6 millones de dólares para llevarlo al Real Oviedo, y Quinteros no pone trabas: 'Hasta el sábado, su salida estaba hecha en un 80%, después se enfrió un poco.
Ojalá pueda concretarse', confesó. Otro foco de conflicto fue la separación de Rodrigo Fernández Cedrés e Ignacio Pussetto, dos jugadores queridos en el grupo pero con contratos elevados.
La idea del DT es reducir la masa salarial y traer refuerzos de jerarquía, como el caso de Meza, que llega de River Plate y conoce bien el club porque ganó la Sudamericana 2017 con Ariel Holan.\n\nAdemás, Quinteros busca un volante mixto de jerarquía para completar el plantel, y si no aparece, prefiere quedarse con lo que tiene. También se negocia por Nicolás Tripichio, capitán de San Lorenzo, y Mariano Gómez, defensor del Ferencvaros de Hungría. El entrenador patea el tablero sin miedo a las consecuencias, y por ahora, le está dando resultado. Este Independiente es un equipo en transición, con un técnico que impone su ley y no duda en tomar decisiones drásticas. La historia del club, con sus glorias pasadas como los títulos de la Copa Libertadores y la Sudamericana, contrasta con estos movimientos internos que buscan un futuro más estable.
Mientras tanto, la afición espera que estos cambios no afecten el rendimiento en la cancha, donde el equipo dio un paso importante el fin de semana.