Gabigol regresa a Santos y asume un rol de apoyo a Neymar con la mirada puesta en el Mundial 2026; el club enfrenta retos económicos y busca un proyecto colectivo.
Gabriel Barbosa, conocido como Gabigol, regresó al Santos y fue presentado como refuerzo del Peixe, en un acto que dejó claro que su objetivo va más allá de lo personal: quiere ayudar a que Neymar recupere su mejor versión y tenga una nueva oportunidad con la selección brasileña, con el Mundial de 2026 en el horizonte.
En su primera intervención como jugador del club, el delantero dejó entrever que su llegada se enmarca en un proyecto que busca reconstruir al equipo desde lo colectivo y no depender de nombres individuales, aunque la presencia de Neymar siga siendo un pilar para la identidad del Peixe.
La escena de la presentación no pasó desapercibida para la afición y para los medios: una parte de la hinchada del Santos irrumpió en la sala de prensa para dejar un mensaje contundente, recordándole al jugador la deuda que siente el club, y la alta expectativa que pesan sobre su regreso.
En la etapa inicial de su carrera con el Santos, Gabigol disputó 187 partidos y anotó 83 goles, un rendimiento que nadie duda poder volver a explotar en esta nueva etapa y que, según afirmó, llega en plenitud física tras unas recientes vacaciones y una pretemporada dedicada.
Su retorno se da tras una trayectoria que lo llevó a Europa, a ganar la Libertadores con Flamengo y a pasar por Cruzeiro, experiencias que ahora nutren su proyecto con el Peixe.
El contexto del Santos no es sencillo: la entidad atraviesa tensiones financieras y está en un momento de temporada límite, con el objetivo de sostenerse en la élite y pelear por cupos continentales.
Aun así, Gabigol se mostró convencido de que regresar al club más mítico de la ciudad puede ser un paso positivo para su carrera y para la reconstrucción del grupo.
El reencuentro con Neymar ocurre en una coyuntura donde ambos conocen muy bien la dinámica de la selección brasileña, con recuerdos de la exitosa unión que forjaron durante los Juegos Olímpicos de Río 2016, cuando cosecharon la medalla dorada.
Hoy, esa memoria alimenta la esperanza de que Neymar vuelva a rendir a nivel de selección y que Gabigol pueda colaborar para que eso ocurra.
Más allá de las emociones, el club dejó claro que el proyecto no depende de dos figuras: Santos insiste en que son once jugadores los que deben sostener un rendimiento competitivo para enfrentar la Copa Sudamericana y las ligas locales.
Sin embargo, la dupla Neymar-Gabigol ocupa un lugar destacado en la estrategia de revitalización del Peixe, con miras a conseguir un equilibrio entre experiencia y continuidad.
Con Neymar como bandera y Gabigol dispuesto a asumir un rol central, el Santos delineó un camino que busca rodear y potenciar al delantero estrella para que recupere protagonismo y pueda soñar con un nuevo ciclo en la selección brasileña.
El mensaje para la afición es claro: si el plan avanza como se proyecta, el regreso de Neymar a la selección podría coincidir con un año de consolidación para el equipo paulista.