La Celeste no logra vencer a Cabo Verde y complica su pase a octavos; España aparece como gran favorita y la última jornada define a los rivales de Argentina.
En un partido que entró en la historia por su intensidad y sus giros, Uruguay no pudo con Cabo Verde y terminó empatando 2-2 en Miami, en la segunda fecha del Grupo H del Mundial 2026.
La Celeste, dirigida por Marcelo Bielsa, sabía que no había margen de error si quería mantener viva la ilusión de avanzar a los 16avos de final. Cabo Verde, por su parte, llegó con la humildad de quien quiere dejar claro que puede competir ante cualquiera y que no está por sumar solo experiencia, sino por hacer historia.
El gol inicial lo marcó Cabo Verde en una jugada que quedará grabada en la memoria de su afición. Un remate lejano de Kevin Pina, ejecutado desde una falta o un tiro libre cercano al borde del área, encontró la abertura y sorprendió a Muslera. Fue, además, el primer gol de Cabo Verde en un Mundial, un hito que la gente de la isla no olvidará fácilmente y que alimentó la esperanza de que este equipo puede seguir soñando.
Uruguay, sin perder la calma, dio la vuelta al marcador con un golpe de equipo y de calidad individual. Maximiliano Araújo, con un zurdazo limpio, igualó el encuentro y luego Agustín Canobbio, aprovechando un desajuste defensivo rival, adelantó a la Celeste.
En ese momento, parecía que el partido se inclinaba a favor de la selección uruguaya, que buscaba cerrar la historia con un triunfo que le diera tranquilidad ante la última jornada.
Pero la segunda mitad trajo un nuevo volantazo: Hélio Varela empató para Cabo Verde tras un error compartido entre Mathías Olivera y Fernando Muslera.
El gol del equipo africano fue un golpe duro para Uruguay, que intentó recomponerse con mayor empuje que claridad, pero no logró desnivelar el marcador.
De este modo, el 2-2 favoreció a nadie en particular y dejó al Grupo H en un estado de ebullición que se definirá en la última fecha.
Actualmente, Uruguay se queda con 2 puntos y una diferencia de gol neutral (0), mientras Cabo Verde también suma 2 puntos pero con una clasificación de rendimiento que mantiene la esperanza intacta para el cierre de la fase de grupos.
Arabia Saudita, con un punto, ocupa una posición delicada y España continúa apareciendo como la gran candidata a liderar la llave. En la última jornada, el choque entre España y Uruguay y el duelo entre Arabia Saudita y Cabo Verde prometen definir quién accede a la siguiente ronda junto al favorito del grupo.
Por su parte, Argentina, expectante, mantendrá la mirada en cómo se resuelva el Grupo H para saber a quién se enfrentará en los 16avos de final, dependiendo de si Uruguay o España terminan en primera o segunda posición dentro del Grupo J.
Los criterios de desempate de la FIFA fueron una vez más el hilo conductor para entender posibles escenarios. Si dos o más equipos terminan con la misma cantidad de puntos, primero se analizan los resultados entre los equipos involucrados, seguido de la diferencia de gol en esos partidos y la cantidad de goles convertidos en esos enfrentamientos.
Si persiste el empate, se evalúa el rendimiento general de la fase de grupos: diferencia de gol global, goles marcados y, por último, el puntaje de conducta deportiva.
Solo si ninguna de estas variables permite distinguirlos, se recurrirá al ranking mundial de la FIFA para desempatar.
Entre líneas, este choque dejó claro que Cabo Verde continúa creciendo y que Uruguay, con su historia y su técnico, sigue dependiendo de cada jornada para sostener un objetivo que, a estas alturas, aún es plenamente posible pero con una urgencia creciente.
La última jornada del Grupo H promete emociones fuertes y, para Argentina, también marcará la ruta hacia su rival en los octavos de final. La emoción del Mundial, en su esencia, parece haber puesto el reloj a cero y, como suele ocurrir en este deporte, el verdadero sabor del triunfo se sabrá cuando el balón vuelva a rodar en la próxima jornada.