River Plate respira tras vencer a Aldosivi y encara Bragantino buscando asegurar el liderato en el Grupo H de la Copa Sudamericana, en una semana clave de la temporada.
River Plate salió de la mala racha con una victoria frente a Aldosivi que, sin ser un espectáculo, aporta aire y confianza a un vestuario que necesita sostener una idea de juego tras el golpe del Superclásico.
El triunfo dejó señales de crecimiento y alivio entre el cuerpo técnico y los jugadores, que entienden que el camino no se improvisa y que cada tramo exige concentración.
Con la mirada puesta en la Copa Sudamericana, el equipo viajará a Bragança Paulista para enfrentar a Bragantino. Si River quiere asegurarse una plaza cómoda en el grupo, no puede fallar en Brasil. Lidera el Grupo H con cuatro puntos, pero Carabobo (3) y Blooming (1) están al acecho y el resultado en Bragantino podría reordenar la clasificación, especialmente si el rival gana en casa.
A falta de tres partidos por disputarse, un triunfo o incluso un empate en Bragantino le permitiría respirar, mientras que una caída podría complicar la situación y obligaría a ganar los dos encuentros siguientes para no perder el liderazgo.
El técnico Eduardo Coudet habló tras el choque y dejó clara la idea: el River que llega ahora ya no es el mismo que empezó la temporada, pero aún está en un proceso de mejora.
Aseguró que el equipo va por buen camino, que se corrigen errores y que la idea de juego se va afianzando poco a poco, con más claridad y mayor rigor táctico que al inicio de su mandato.
La intención es sostener la intensidad y la concentración para sacar adelante las fases decisivas del torneo local y la Sudamericana.
El momento emocional del club, que había recibido críticas por parte de la hinchada al inicio del ciclo, se ha ido tranquilizando con cada partido. Coudet afirmó que, aunque hay pendientes por pulir, el vestuario ha mostrado carácter para revertir situaciones difíciles y que la dirección técnica y la plantilla trabajan para convertir las dificultades en aprendizaje y progreso.
El entrenador subrayó que el objetivo no es una mejora instantánea, sino consolidar un proyecto que permita competir en las dos competencias a la vez.
En la Sudamericana, el formato de Playoffs añade presión adicional: el equipo que sale más sólido y efectivo suele avanzar, incluso si no es el que brilla más.
River quiere afianzar ese perfil, apoyado en la experiencia de sus jugadores y en la claridad táctica que intenta imponer Coudet. Aun así, la realidad es que todavía quedan tres duelos por delante en el grupo, y cada uno de ellos puede marcar el destino de la clasificación.
Por delante están dos pruebas de alto impacto: Bragantino, en Bragança, ciudad del estado de São Paulo, y Carabobo, en Venezuela. En Brasil, River deberá mostrar la intensidad y la paciencia para abrir huecos ante un rival que conoce la competencia y que buscará aprovechar cualquier error.
Si logra sumar puntos en esa doble salida, quedará en una buena posición para encarar la etapa definitiva del Apertura y afianzar un objetivo que, en lo que va de temporada, ha mostrado altibajos pero también destellos de carácter y orden.
En conjunto, la semana promete ser decisiva para River. Vencer a Aldosivi sirvió para rearmar la confianza, pero ahora el equipo de Coudet tiene que traducir esa mejoría en resultados en territorio rival y mantener la calma frente a la presión de la clasificación.
Con una plantilla que, pese a su juventud en algunas posiciones, ha mostrado capacidad de reacción, el club parece encaminado a convertir la necesidad en oportunidad y a sostener un rendimiento que permita llegar con opciones a la recta final del torneo.