El Real Madrid venció al Atlético en la semifinal de la Supercopa de España y enfrentará al Barcelona en la final. El encuentro mostró la garra del Atlético, la posición dominante del Real y dejó lecturas sobre el choque entre Simeone y su rivalidad histórica.
La historia se repite en la Supercopa de España. El Atlético de Madrid, en su 15ª temporada bajo la dirección de Diego Simeone, mostró el sello de lucha que ha definido a este equipo en los últimos años.
En la semifinal ante el Real Madrid estuvieron a punto de forzar la definición desde los penales gracias a una acción de Julián Álvarez que terminó desviado tras recibir un buen pase de Thiago Almada.
Antoine Griezmann no logró completar la oportunidad clave, y, a la postre, el conjunto blanco se impuso para llegar a la final, donde se medirá al Barcelona, que había goleado 5-0 al Athletic Club de Bilbao.\n\nEl marcador final fue 2-1 a favor del Real Madrid, con un tiro libre de Federico Valverde que abrió el camino y un segundo tanto de Rodrygo; el gol de Alexander Sorloth dejó el tanteador más ajustado para el primer tramo, aunque el conjunto azulgrana quedó fuera de la ecuación para la definición.
En esa pelea entre dos grandes de la capital, la historia reciente favorece claramente al Real Madrid.\n\nDesde el inicio se apreció el guion habitual cuando Simeone se pone al frente de un clásico: presión alta, lucha por la posesión y un intento constante de convertir cada oportunidad en una oportunidad clara.
A lo largo de la noche, Julián Álvarez y Giuliano Simeone iniciaron desde el uno, mientras Nahuel Molina y Thiago Almada entraron en el tramo final para intentar darle precisión al juego ofensivo; por el otro lado, Franco Mastantuono participó en los minutos finales y aportó esa dosis de premura en los últimos instantes.\n\nLa sesión dejó claro que, si bien el Atlético batalló con intensidad, no logró romper la inercia de un Real Madrid que mantiene una tendencia ganadora en estas batallas.
En el agregado histórico de enfrentamientos de eliminación directa, el Madrid ha mostrado una consistencia notable frente a su rival, y ese es un dato que el club blanco ha usado para construir su narrativa de dominio.\n\nEn el capítulo de historia reciente, se recuerda que entre 2000 y 2013 el Real Madrid se impuso en 19 de 25 clásicos, y a nivel global la balanza continúa a favor del cuadro blanco, con un volumen de victorias que supera ampliamente al del Atlético.
Simeone, por su parte, ha conseguido ciertos triunfos en finales y rondas anteriores, pero la noche saudí no alteró esa tendencia de fondo.\n\nEl choque dejó también una lectura táctica: el Atlético dio muestras de su habitual capacidad para competir en el terreno rival y forzar situaciones de gol, pero la participación de Courtois fue determinante en varias paradas de alto nivel.
En palabras de la evaluación del técnico, el equipo jugó con la intención de ser protagonista, generó ocasiones y, en algunas fases, mostró contundencia que, por momentos, no estuvo a la altura de la ejecución final.\n\nEn el terreno emocional, Simeone vivió un partido intenso hasta el borde del área técnica, especialmente cuando el tema Vinícius tomó protagonismo y el argentino intercambió palabras y miradas con el extremo brasileño.
Hubo situaciones de tensión que reflejaron la magnitud del choque. En el ámbito de las reacciones, se habló de comentarios críticos hacia Florentino Pérez y de respuestas de otros protagonistas; al final, lo ocurrido en el campo y fuera de él dejó una imagen de rivalidad fortalecida, con el Real Madrid avanzando hacia la final y con el Atlético esperando nuevas oportunidades en pruebas futuras.\n