Raphinha abandonó el Brasil-Haití por molestias en el muslo derecho; la CBF habló de tratamiento y reevaluación próxima. Este artículo repasa el choque, las circunstancias de la lesión y el historial del delantero para entender su impacto en la campaña brasileña del Mundial 2026.
Brasil encendió las alarmas en plena disputa del Mundial 2026. Raphinha, una de las piezas clave del equipo dirigido por Carlo Ancelotti, tuvo que abandonar el partido frente a Haití por una molestia muscular en el músculo posterior del muslo derecho durante la primera mitad, en un encuentro disputado en el Lincoln Financial Field.
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) informó que el atacante sufrió dolores en ese grupo de músculos y que ya inició tratamiento, a la espera de una nueva reevaluación en las próximas horas.
El organismo indicó que el jugador fue sometido a un plan de cuidado y que su evolución se monitorizaría de cerca. En rueda de prensa, Ancelotti explicó que la molestia se encuentra en los isquiotibiales y que, por ahora, no se puede adelantar un diagnóstico definitivo.
A Raphinha lo evaluarán al día siguiente y el técnico italiano dejó claro que la magnitud de la lesión aún no estaba determinada. La imagen del extremo saliendo del césped, cabizbajo, reflejó la preocupación del grupo. Fue reemplazado por Rayan, la gran promesa de la convocatoria y actual jugador del Bournemouth, que ingresó para cubrir el hueco del delantero del Barcelona.\nLa historia reciente del jugador también alimenta el temor en el entorno de Brasil: en los últimos meses, Raphinha ha lidiado con un entorno físico complicado.
La primera lesión de la temporada llegó el 26 de septiembre de 2025 y la última alta se registró el 30 de abril de este año. Entre ese periodo estuvo ausente 112 días y se perdió un total de 24 partidos entre el Barcelona y la selección, lo que evidencia la influencia de las dolencias en su rendimiento.
El delantero sufrió dos problemas musculares en el muslo derecho: primero un golpe y luego una distensión; la lesión más seria llegó en marzo, cuando sufrió un desgarro en el isquiotibial derecho, lo que lo mantuvo fuera de las canchas durante casi dos meses.
En la actualidad, la situación genera inquietud adicional en el entorno del equipo, ya que a lo largo de la semana anterior se había dejado entrever una molestia leve que requería control.\nVinícius Júnior, compañero de banda y líder en ataque, comentó que una lesión siempre es difícil y destacó la importancia de Raphinha para el grupo.
El madridista señaló que, con la presencia del brasileño, Brasil tiene más opciones para afrontar un tramo decisivo del torneo y que esperan que no sea nada serio.
Sin embargo, la preocupación llega también por el hecho de que, tras el empate 1-1 con Marruecos en el debut, Raphinha trabajó de forma diferenciada en una sesión y luego volvió a entrenar con normalidad, lo que encendió las alarmas sobre su recuperación.\nDe cara al resto del Mundial, Brasil debe monitorizar de cerca la evolución de su extremo y evaluar qué tan profunda puede ser la baja. Si la lesión se confirma como grave, el cuerpo técnico podría verse obligado a ajustar su plan para los próximos choques de grupo y para el inicio de la fase eliminatoria, recurriendo a rotaciones o a un plan B ofensivo.
Raphinha, que se aproxima a los 30 años, ha sido una pieza clave de una generación que ha querido consolidar su estilo de juego: velocidad, desequilibrio y una presencia constante por las bandas.
En un mundo en el que el Mundial 2026 se disputa en Norteamérica, Canadá y México, cada detalle cuenta, y Brasil sabe que la suerte en la salud de sus jugadores puede marcar la diferencia entre avanzar y quedarse fuera.
Mientras tanto, la próxima evaluación decidirá si el equipo puede contar con su pieza clave en el corto plazo o si tendrá que acudir a una reconfiguración táctica para seguir peleando por el objetivo mayor.