Resumen de la tercera fecha del Torneo Apertura con controversias repetidas en el uso del VAR, decisiones de árbitros y revisión de jugadas clave en varios duelos

La tercera jornada del Torneo Apertura argentino dejó claro que el VAR sigue siendo tejido de debate para aficionados y protagonistas. Pese a que aún hay varios encuentros por disputarse, las jugadas revisadas y las acciones discutidas ocuparon gran parte de las esferas deportivas, con un sistema de revisión de video que volvió a generar certezas divididas entre técnicos y jugadores.

En la previa, Federico Beligoy, máximo responsable del arbitraje en la AFA, había remarcado que la intención era enfocarse en las situaciones grandes, evitando pérdidas de tiempo y buscando corregir errores relevantes.

Sin embargo, en la práctica, los análisis posteriores a cada jugada mostraron que, para muchos, la del VAR quedó en silencio cuando sobraban dudas, y en otras, la intervención llegó demasiado tarde.

En el duelo inaugural del sábado, San Lorenzo recibió a Central Córdoba en el Bajo Flores. La historia terminó con un triunfo para el conjunto santiagueño por 1-0, resultado que levantó las críticas de la gente del Ciclón, que entendía haber visto una infracción dentro del área que, a juicio de la banca local, merecía revisión.

El delantero uruguayo Michael Santos fue protagonista de una jugada en la que pareció haber un tirón de camiseta dentro del área rival, pero el árbitro y el VAR no convirtieron ese momento en penal.

Las cámaras de la cabina no cambiaron la decisión, y el partido avanzó sin el tanto que podría haber cambiado el partido. Este resultado alimentó un debate más amplio sobre la consistencia de las intervenciones y la necesidad de criterios uniformes para evitar distorsiones en la tabla.

El segundo encuentro del día, Riestra frente a Barracas Central, dejó otra escena discutida. En el tramo inicial, el equipo de Bajo Flores había adelantado el marcador gracias a un remate bien colocado, y parecía encaminarse a una victoria de trámite.

Sin embargo, a los 27 minutos, una jugada en la que intervino el VAR acabó anulando un segundo gol por una supuesta infracción previa que, para muchos, no se detectó a tiempo en el campo.

Más tarde, en el tramo final del partido, el duelo dio un giro cuando, tras una secuencia revisada en el monitor, se concedió un penal a falta de revisión anterior y la acción culminó con empate 1-1.

Este cierre extraño, con revisión que cambia el sentido de la jugada cuando el reloj se acercaba al minuto 100, dejó ver que el VAR continúa modulando los resultados de forma decisiva, y que la interpretación de las reglas puede inclinar la balanza de forma inesperada.

El domingo continuó con Boca Juniors recibiendo a Newell’s Old Boys. En una jornada con varias decisiones discutidas en torno a faltas dentro y fuera del área, se registraron dos momentos de especial atención. Primero, hubo un contacto en el borde del área que, desde la cabina, no derivó en expulsión ni en tarjeta roja, a pesar del reclamo de Boca. Más tarde, en una acción similar, el árbitro marcó penal para Boca tras una revisión del VAR, y Paredes convirtió para ampliar la ventaja y, según los protagonistas, sentenciar la historia.

Estos episodios reforzaron la idea de que, si bien el VAR sirve para corregir errores graves, la interpretación de cada jugada aún genera controversia entre entrenadores y analistas.

El choque entre Rosario Central y River Plate también dejó su cuota de análisis. En la primera mitad, la revisión evitó un gol que parecía por debajo de la línea del arquero, invalidando el intento de Driussi. En la segunda mitad, Di María reclamó un penal que no fue sancionado y, a pesar de las protestas, el marcador terminó sin goles. En total, la jornada mostró cinco penales cobrados gracias al VAR, y cada uno de ellos fue revisado para confirmar la decisión en campo.

Otro cruce destacable fue Atlético Tucumán frente a Huracán, donde el empate dejó una vez más en evidencia que el piso de la intervención arbitral puede volverse terreno de discusión.

En el rubro de goleadores, Talleres recibió a Platense con una victoria por 2-1, donde una mano en el área de Ulises Ortegoza fue detectada por el VAR y resultó en un penal que cambió el desarrollo del partido.

Barracas Central enfrentó a Riestra en un clásico de barrio que terminó 1-1 tras un penal anulado y otro sancionado tras revisión, un episodio que dejó a todos con la sensación de que cualquier minuto puede traer una nueva decisión polémica.

En síntesis, la tercera jornada del Apertura mostró un VAR presente, debatido y decisivo en múltiples frentes. Aunque el sistema busca reducir errores claros, las interpretaciones y los tiempos de revisión siguen generando discusiones entre técnicos, jugadores y aficionados.

Mientras tanto, Beligoy insistió en la necesidad de criterios uniformes y consistentes para que las decisiones sean menos polémicas y más predecibles, un objetivo que, por ahora, sigue en construcción en el fútbol argentino.