El futbolista brasileño anunció, a través de Instagram, la ruptura de su vínculo con Vasco da Gama, alegando agotamiento mental y la necesidad de centrar sus esfuerzos en su bienestar. Aún con un rendimiento notable en el campo, su decisión marca el cierre de un ciclo con el club y abre la puerta a reflexiones sobre la salud mental en el deporte de alto rendimiento.

El volante Philippe Coutinho comunicó este martes la rescisión de su contrato con Vasco da Gama. Según un mensaje publicado en su cuenta de Instagram, el brasileño aseguró que atraviesa un agotamiento mental que le impide continuar con la exigencia diaria del equipo y que necesita priorizar su salud.

En su publicación, afirmó su afecto y gratitud hacia Vasco, club que lo formó como futbolista, y señaló que con este gesto cierra un ciclo en el club.\n\nA nivel deportivo, Coutinho disputó siete encuentros en la presente temporada, convirtió tres goles y repartió una asistencia. Su aportación estuvo marcada por momentos de calidad y visión de juego, recordando aquella capacidad de desequilibrio que lo llevó a destacarse en las mejores ligas europeas, a pesar de no haber conseguido la regularidad deseada en Vasco.

Su salida, lejos de ser un adiós definitivo, se enmarca en una decisión personal para cuidar su bienestar emocional y físico, algo cada vez más reconocido en el mundo del fútbol.\n\nLa trayectoria de Coutinho se ha desarrollado en grandes clubes europeos: Inter de Milán, Liverpool y Bayern Múnich, además de un periodo en Barcelona que dejó huella por su estilo y ritmo.

En el Barca, su fichaje fue, en su momento, uno de los más caros de la historia del club, una inversión que, si bien generó destellos de talento, no terminó de consolidarse en rendimiento sostenido.

Tras su paso por Europa, el mediocampista buscó regresar a Brasil con Vasco para aportar experiencia y liderazgo, y ahora decide dar un paso al costado para priorizar su salud y bienestar general.\n\nEste tipo de decisiones, aunque dolorosas para las aficiones, ha ganado visibilidad en los últimos años. La presión, las constantes exigencias y el desgaste propio de competir al más alto nivel han puesto sobre la mesa la necesidad de cuidar la salud mental de los atletas, un tema que ha trascendido el ámbito deportivo.

En esa línea, otros casos recientes en el fútbol internacional han subrayado la importancia de buscar ayuda y tomar distancia cuando es necesario, sin estigmas.

Uno de los ejemplos mencionados con frecuencia en los últimos tiempos es el de Ronald Araújo, jugador del Barcelona, quien estuvo ausente de las canchas durante alrededor de dos meses para centrarse en su recuperación emocional y volver con más fortaleza.\n\nCoutinho ha insistido en que su relación con Vasco es de amor. Asegura que su salida no borra el vínculo que lo une al club ni a la afición, y que guardará un lugar especial para Vasco en su historia personal. Con el corazón apretado, admite que es momento de un nuevo capítulo, pero que su agradecimiento por lo vivido quedará para siempre. El brasileño, de 33 años, deja la puerta abierta a futuras respuestas y proyectos, manteniendo el respeto y la admiración hacia una institución que le dio la oportunidad de construir parte de su carrera.\n