Nicolás Otamendi firma con River Plate a sus 38 años, sale de Benfica y se convierte en el primer refuerzo del nuevo proyecto de Eduardo Coudet. Llega para liderar la defensa y reforzar una plantilla que busca competir al máximo.

Antes de viajar con la Selección Argentina rumbo a Estados Unidos, Nicolás Otamendi se acercó al estadio Monumental para firmar su contrato y convertirse en el primer refuerzo del River Plate que ya empieza a delinear Eduardo Coudet.

El defensa de 38 años, que en Argentina había defendido únicamente la camiseta de Vélez, había puesto punto final a su etapa en Benfica tras terminar la temporada en Portugal.

Para Otamendi, regresar al fútbol argentino representa un sueño cumplido: es hincha confeso del club de Núñez y ahora tendrá la oportunidad de vestir la camiseta de su equipo soñado.

El acuerdo ya estaba cerrado de palabra, tal como había informado Clarín en su edición del 21 de mayo. El vínculo es por 18 meses, y el jugador podría incorporarse al trabajo del equipo a partir del 1 de julio de 2026, tras completar la puesta a punto y, si procede, terminar la campaña en Portugal o en Argentina.

Otamendi, que disputó las últimas seis temporadas en Benfica, llegó a Portugal después de una carrera extensa que incluyó Porto, Valencia, Manchester City y Atlético Mineiro.

Regresa al fútbol argentino después de 15 años fuera del país, y lo hace con la etiqueta de líder y zaguero veterano, capaz de organizar la defensa en torneos de alto nivel y de transmitir tranquilidad en momentos decisivos.

Con este fichaje, River suma a su quinto campeón del mundo, ya que cuenta con Franco Armani, Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Germán Pezzella. En el horizonte del club de Núñez ya se asoman posibles movimientos para reforzar aún más la plantilla, con nombres como Ángel Correa y Thiago Almada como opciones que suenan para sumar velocidad y gol a la ofensiva.

La llegada de Otamendi apunta a que sea titular inmediato y referente de la retaguardia. Su misión principal será estabilizar una defensa que mostró altibajos durante gran parte de la campaña, primero bajo el mando de Marcelo Gallardo y después bajo la dirección de Coudet.

Los dirigentes de River también barajan la posibilidad de liberar espacio para que Lautaro Rivero tenga minutos sin verse tapado por el defensor campeón del mundo en Qatar, según las voces que cruzan Núñez en este periodo de transferencias.

En el plan táctico, la plantilla podría alinear una línea de cuatro defensas con Armani en la portería, Montiel por la derecha, y un eje que podría integrarlo a futuro con Pezzella y Acuña, dos jugadores con experiencia en torneos continentales.

Para Otamendi, la idea es aportar experiencia, ritmo de competencia y una visión de juego que ayude a un River que quiere competir al máximo en cada partido.

Con la firma, River cierra con un gran golpe el primer refuerzo del mercado de fichajes y, para Otamendi, reintegrarse a la liga argentina representa cerrar un círculo: volver a casa y aportar su jerarquía en una etapa que promete ser decisiva para el club en los próximos meses.