Dos jóvenes argentinos, Paz y Mastantuono, emergen en contextos diferentes pero persiguen el mismo objetivo: ganarse un cupo para la Copa del Mundo 2026. Mientras Paz destaca en Como y activa el interés de grandes clubes, Mastantuono continúa su aprendizaje en el Real Madrid; ambos podrían verse beneficiados por su proyección internacional.

En una coyuntura en la que dos jóvenes argentinos buscan crecer y ganarse un lugar en la próxima Copa del Mundo, Nico Paz y Franco Mastantuono emergen como nombres que podrían definir su futuro para el Mundial 2026.

Paz, de 21 años, se ha consolidado como una pieza clave para Como y ya atrae miradas desde Italia; Mastantuono, de 18, continúa su aprendizaje en el Real Madrid, ocupando un rol que le exige paciencia y una buena dosis de evolución.

A su lado, Matías Soulé, quien brilla en la Roma, y Valentín Carboni, que intenta adaptarse a Racing y al fútbol argentino, completan una generación que, con ritmos distintos, persigue el mismo objetivo: demostrar que están para recalar en la élite y, en el caso de la Scaloneta, ganarse un lugar en la lista para 2026.

Este martes, Paz volvió a ser protagonista al convertir el gol de la victoria para Como frente a Fiorentina en la Coppa Italia, un triunfo que, con un 3-1 a favor, encauza el pase a cuartos de final ante Napoli.

Paz ingresó a los 28 minutos del primer tiempo tras la lesión de Anastasios Douvikas y, con el equipo en búsqueda de la ventaja, Piccoli puso en cabeza a los locales y Sergi Roberto igualó a los 20 minutos.

Ya en la segunda parte, Paz recibió un pase y, a los 15 minutos, capturó un rebote en la medialuna para desequilibrar el marcador. Más tarde, Álvaro Morata, entrando en la segunda mitad, selló el 3-1 cerca del final. Este rendimiento resalta el momento de Paz en Europa, donde su temporada continúa cosechando título de interés de equipos grandes, y su nombre aparece como posible objetivo de fichaje o retorno a clubes que quieren asegurar su talento.

En el ámbito de la selección, las noticias apuntan a un debate que ya suena en los círculos de técnicos y analistas: Paz y Mastantuono podrían estar en la órbita de la Scaloneta para la lista mundialista.

Paz acumula, esta campaña, signos de consolidación: nueve goles en 24 encuentros y 6 asistencias, además de haber sumado 6 presencias con la selección mayor.

En contrapartida, Mastantuono, que ha disputado 21 partidos en Real Madrid, celebra tres goles y una asistencia, números que, si bien distan de los de Paz, no dejan de ser una muestra de su proyección y su capacidad para competir al máximo nivel.

Además, la experiencia que ofrece el Merengue para un joven jugador como Mastantuono representa una base sólida para su crecimiento a futuro.

La comparación entre ambos hasta ahora sitúa a Paz por delante en términos de impacto directo en la actualidad, aunque la realidad del fútbol exige constancia y continuidad en cada ciclo de temporadas.

Mastantuono, por su parte, continúa desarrollándose en un entorno de alta exigencia, donde cada minuto aporta aprendizaje y exposición a rivales de primer nivel.

En este marco, el entrenador de la selección ha dejado entrever que no se cerrarán las puertas a ninguno de los dos; la posibilidad de considerar a Paz para la Scaloneta, y el hecho de que Real Madrid mantenga una opción de recompra, son factores que pueden influir en la decisión final cuando se arriben convocatorias para el Mundial.

En el análisis de mercado, especialistas estiman que el valor de Paz se sitúa entre 25 y 30 millones de euros, reflejo de su rendimiento y su proyección internacional en clubes europeos.

Por su parte, Mastantuono se ubicaría entre 18 y 22 millones de euros, valor que acompaña el contexto de un jugador joven que se forma en una entidad de élite y que podría aumentar esa cifra con el tiempo.

Estas estimaciones, aunque sujetas a variaciones por rendimiento, contratos y negociaciones, aportan una lectura adicional sobre el peso de cada jugador en las futuras decisiones de clubes y de la propia selección.

La historia reciente de la cantera argentina no es ajena a estas dinámicas: muchos jóvenes que al inicio eran promesas encontraron su camino en Europa gracias a oportunidades estratégicas, cesiones y fichajes que les permitieron sumar minutos y experiencia.

En ese marco, el Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, representa una nueva oportunidad para que Paz y Mastantuono demuestren en qué medida han madurado y si están listos para competir por un lugar en la lista definitiva.

Con el apoyo de la dirección técnica y la planificación de clubes que buscan crecer con estos talentos, la ruta hacia 2026 se mantiene abierta, con Paz y Mastantuono como protagonistas de una historia que aún tiene mucho por escribir.

La lucha por un boleto al Mundial parece estar en pleno desarrollo, y la combinación de rendimiento en el terreno de juego, la situación contractual y las decisiones de la Scaloneta configurarán, en las próximas semanas, cuál de los dos jugadores logra consolidarse como una opción real para el equipo nacional.

Mientras tanto, Paz continúa destacándose en Como, y Mastantuono aprovecha cada oportunidad en Madrid para acercarse a ese sueño que hoy parece más posible que nunca.