Neymar aterrizó en Granja Comary en helicóptero como parte de un operativo de la CBF para asegurar seguridad y puntualidad. El delantero, de 34 años, se suma a los entrenamientos mientras el equipo prepara su ruta hacia el Mundial, con pruebas médicas por delante y un amistoso frente a Panamá como primer escollo.
Neymar da Silva Santos Júnior hizo su ingreso triunfal al predio de la selección brasileña para incorporarse a los entrenamientos de cara al Mundial, y lo hizo de una forma llamativa: con aterrizaje en helicóptero.
El delantero de 34 años llegó a Granja Comary en medio de la incertidumbre sobre su estado físico tras las últimas lesiones. Lo que parecía una muestra de lujo resultó ser, en palabras de la propia CBF, un pedido para garantizar la seguridad y la puntualidad de los jugadores, con un potente dispositivo aéreo que comenzó a desplegarse desde la mañana para trasladar al plantel al centro de alto rendimiento de la Confederación Brasileña de Fútbol.
En los primeros vuelos de la mañana fueron llegando nombres como Leo Pereira, Danilo Santos, Roger Ibáñez, Luiz Henrique, Raphinha, Alex Sandro, Danilo y Wesley.
Más tarde aterrizaron Vinícius Júnior y Lucas Paquetá, y posteriormente Fabinho y Ederson completaron el goteo de caras conocidas que ya forman parte de la concentración.
El abrazo entre Neymar y Ancelotti, en los primeros momentos de la sesión, dejó claro que las historias de club y de Selección se cruzan cuando llega el momento de pelear por la sexta estrella.
Gabriel Magalhães, Gabriel Martinelli y Marquinhos se sumarán después de la final de la Champions, que se disputará ese fin de semana en Hungría.
Cerca del mediodía fue el turno de Neymar. Llegó solo. Después del aterrizaje, ingresó a la concentración y compartió un cálido abrazo con Carlo Ancelotti.
En paralelo, la cuenta oficial de la Selección Brasileña publicó las reacciones de sus compañeros al verlo de nuevo en la convocatoria, y el plantel llevó a cabo su primera práctica a puertas cerradas esa misma tarde, en el complejo a unos 100 kilómetros de Río de Janeiro.
El objetivo claro es conseguir la sexta estrella tras 24 años sin levantar un título mundial, y el equipo sabe que hay que empezar a sumar minutos de juego y de armonía entre todas las piezas.
El primer objetivo de Ancelotti es el amistoso ante Panamá, un choque que se programó para este domingo y que servirá también como despedida con su gente en el Maracaná.
El 1 de junio, la selección viajará a Estados Unidos para afrontar a Egipto en Cleveland el día 6. Neymar Júnior, por su parte, llega a la concentración sin haber vestido la camiseta de la Verdeamarela desde la lesión de rodilla sufrida en octubre de 2023 y, según se informó, es su primera convocatoria desde que Carletto asumió las riendas del equipo.
Durante la concentración, el delantero será sometido a nuevos estudios por imágenes para monitorizar su evolución de cara al Mundial, tratando de confirmar que estará en condiciones de competir al máximo nivel.
Los 26 convocados de la Seleção de Brasil son: Arqueros: Alisson Becker, Ederson Moraes y Weverton Pereira da Silva. Defensores: Alex Sandro, Gleison Bremer, Danilo da Silva, Douglas Santos, Gabriel Magalhães, Roger Ibáñez da Silva, Léo Pereira, Marquinhos y Wesley Vinícius.
Mediocampistas: Bruno Guimarães, Casemiro, Danilo dos Santos de Oliveira, Fabinho Tavares y Lucas Paquetá. Delanteros: Endrick, Gabriel Martinelli, Igor Thiago, Luiz Henrique, Matheus Cunha, Neymar, Raphinha, Rayan Simplício Rocha y Vinícius Júnior.
En este contexto, la expectativa no es solo la capacidad física de Neymar, sino también su adecuación táctica y su integración con un conjunto que busca equilibrar experiencia y renovación para enfrentar el desafío mundialista.
El ambiente en la concentración es de cautela, pero también de esperanza: si Neymar logra recuperar su mejor versión, reúne el talento, la velocidad y la visión de juego que marcaron gran parte de su carrera y que podrían marcar la diferencia cuando más se necesita.