Neymar podría quedarse fuera de la visita de Santos a San Lorenzo por la Copa Sudamericana tras un golpe que podría mantenerlo 4-5 días fuera. El duelo en San Pablo aparece como una final adelantada para el grupo D.

La noticia que todos en San Lorenzo estaban esperando llega desde Brasil y tiene a Neymar como protagonista. El crack del Santos, figura indiscutible de su equipo y del torneo continental, quedó prácticamente descartado para el encuentro del miércoles ante el Ciclón en San Pablo, una cita que podría resultar decisiva para el destino del Grupo D.

La confirmación la dio el propio Cuca, entrenador del Peixe, tras la goleada 3-0 frente a Coritiba del domingo: recibió un golpe que, aunque no es una lesión muscular, podría mantenerlo fuera de las canchas entre cuatro y cinco días.

Y, para el plantel, la posibilidad de quedarse sin su jugador más determinante en un choque tan decisivo no es una opción sencilla de asumir.

Para San Lorenzo la noticia tiene doble valor. No solo enfrente a uno de los futbolistas más influyentes de la región, sino que además se trata de un rival que gira alrededor de Neymar, lo que podría marcar la diferencia en un partido que se antoja como una final anticipada para el grupo.

Los azulgranas llegan a la cita con la posición de líder en el grupo, con seis puntos, y una victoria en Brasil les permitiría sellar el pase a la siguiente ronda y dejar muy de cara el primer puesto.

En condiciones normales, el encuentro sería una ocasión para medir al equipo más fuerte de la zona; si Neymar no llega, el plan de juego de San Lorenzo podría ganar en claridad y agresividad.

El contexto que rodea al Santos no es el mejor. En plena pelea por evitar el descenso en el Brasileirao, el cuerpo técnico ya piensa en priorizar compromisos y gestionar cargas. El próximo fin de semana hay un choque directo ante Gremio, otro de los equipos que luchan por la misma franja roja de la tabla, y en Vila Belmiro entienden que el campeonato local ha pasado a convertirse en una prioridad urgente, incluso si en el plano internacional marchan últimos con apenas tres puntos.

Esa dinámica añade presión a la hora de decidir la titularidad de Neymar, que podría no ser de la partida si persiste el riesgo de recaída o si se decide reservarlo para futuros encuentros.

Además, el episodio vivido en la derrota frente a Coritiba dejó una nube de tensión que acompaña a Neymar. En un encuentro caliente, el extremo brasileño terminó siendo noticia por un incidente ajeno al juego: el cuarto árbitro mostró por error el número equivocado en el cartel electrónico cuando tenía que abandonar la cancha, y la salida terminó acompañada de una reacción airada del jugador.

Neymar respondió mostrando el número correcto en la transmisión de televisión, visiblemente molesto por la confusión; la escena disparó comentarios y alimentó el mal momento del equipo en casa, donde también se escucharon silbidos de la afición tras el traspié.

Mientras tanto, San Lorenzo llega con buena dosis de ánimo y una mentalidad orientada a aprovechar cualquier fallo del rival. En la previa de esta cita, ya se había relatado un detalle curioso: semanas atrás, en el Nuevo Gasómetro, Neymar había recibido el aplauso de los hinchas azulgranas.

El brasileño agradeció ese gesto y sonrió ante la muestra de afecto; ahora, la historia podría escribirse de forma distinta, y el reencuentro dependería de la disponibilidad real del delantero para ayudar a un Santos que quiere mantenerse con vida en la Sudamericana.

En Boedo se muestran confiados: ven en este partido una oportunidad enorme para acortar distancias en el grupo y, de paso, reforzar su postura de favorito para avanzar.

En definitiva, la realidad de Neymar pondrá a prueba a dos equipos que buscan un objetivo común: pasar a la próxima fase con la ilusión intacta, ya sea con el astro en el terreno de juego o sin él, contando con el resto de una plantilla que sabe que cada minuto cuenta en una competición tan exigente como la Sudamericana.