Yuto Nagatomo se emociona al ser incluido en la lista de Japón para el Mundial 2026. A sus 39 años disputará su quinto torneo mundial y se convierte en referencia para la próxima generación, mientras el equipo busca superar la barrera de los octavos por primera vez desde Qatar 2022.
Nagatomo no pudo esconder las lágrimas cuando escuchó por primera vez que formaría parte de la lista de Japón para el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá.
El veterano lateral, que ahora viste la camiseta de FC Tokyo, grabó el exacto instante en que el nombre apareció en la lectura de convocados del técnico Hajime Moriyasu.
En el video se ve a un jugador visiblemente conmovido, que se lleva las manos a la cara y rompe en llanto al comprender que jugará una Copa del Mundo histórica para su carrera y para el fútbol japonés.
Este 2026 marcará el quinto Mundial para Nagatomo, un hito que lo convertiría en el primer japonés en alcanzar esa cifra. Hasta ahora, el récord de participaciones en Mundiales para un jugador japonés estaba compartido por Eiji Kawashima, Yoshikatsu Kawaguchi y Seigo Narazaki, con cuatro ediciones cada uno.
Nagatomo disputó Sudáfrica 2010, Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022, acumulando 15 encuentros mundialistas a lo largo de su trayectoria. Esa cifra, más su longevidad y su continuo rendimiento, lo posicionan como uno de los ejemplos más claros de la evolución del fútbol japonés en la última década.
Su historia en Europa tiene un capítulo destacado: la etapa en el Inter de Milán, club al que llegó en 2011 y donde se convirtió en una pieza habitual durante varias temporadas.
En esa etapa, logró levantar la Coppa Italia y dejó huella como un lateral con ida y vuelta constante, capaz de combinar solidez defensiva con llegadas al ataque.
Después pasó por Galatasaray, con múltiples títulos locales, y también defendió la camiseta del Olympique de Marseille antes de regresar a FC Tokyo, donde ha seguido siendo un referente para la selección.
A nivel de club, este recorrido le dio la experiencia necesaria para afrontar torneos de alta intensidad y competir en ritmos que exigen concentración constante.
A nivel de selección, Nagatomo ya dejó una huella importante al levantar la Copa Asiática de 2011, un título que abre el palmarés de una generación que ha mostrado crecimiento sostenido en el fútbol de clubes y en las competiciones continentales.
Ahora, con 39 años, se prepara para un nuevo reto: aportar su visión táctica, su veteranía y su carácter competitivo a un combinado japonés que llega a Estados Unidos, México y Canadá con la esperanza de superar por primera vez la fase de grupos más allá de Qatar 2022.
En la preparación para la Copa del Mundo 2026, Takefusa Kubo y Wataru Endo emergen como referentes jóvenes, mientras Nagatomo aporta la experiencia necesaria para equilibrar la balanza en un grupo complicado que incluye a Países Bajos, Suecia y Túnez.
La lista definitiva de 26 jugadores anunciada por Moriyasu ha puesto sobre la mesa varias sorpresas y ausencias, entre ellas la ausencia de Kaoru Mitoma y Takumi Minamino, decisiones que también subrayan el perfil mixto que Japón busca para afrontar un torneo que promete ser tan técnico como competitivo.
Más allá de las estadísticas, este momento representa una historia de perseverancia: un jugador que ha visto casi todas las aristas del fútbol moderno, que ha conocido la presión de los grandes clubes europeos y que, a punto de cumplir medio siglo de vida, continúa soñando con ampliar su legado en la élite mundial.
En resumen, la emoción de Nagatomo al ser confirmado para el Mundial 2026 no es solo la emoción de un jugador, sino la señal de que el fútbol japonés ha construido una trayectoria sólida y ambiciosa.
Su regreso a una Copa del Mundo, ya con la experiencia de varias culturas futbolísticas y con la mirada puesta en superar el grupo, encarna la persistencia de una generación que aspira a dejar huella en una vitrina histórica del fútbol mundial.