Argentina vence 3-0 a Argelia gracias a un hat-trick de Messi que iguala el récord de goles en Copas del Mundo; la jugada polémica y la queja de la federación argelina marcan el inicio del torneo.

El fútbol volvió a demostrar que empezar un Mundial puede traer de todo. En la primera jornada del Mundial 2026, la selección argentina dejó claro que llega para pelear y, sobre todo, para divertir a su gente: goleó 3-0 a Argelia con Messi como antena fija del ataque.

El delantero no solo marcó un hat-trick, sino que además igualó un récord histórico: 16 goles en Copas del Mundo, lo que lo coloca en el mismo puesto que Miroslav Klose como máximo artillero de la historia de los Mundiales.

Pero no todo fue coser y cantar. A la media hora, una acción de juego entre Messi y el defensa Aïssa Mandi dejó a más de uno con la boca abierta. Messi pisó al zaguero en una jugada de balón dividido. El árbitro polaco Szymon Marciniak dejó seguir el partido, y el VAR no intervino. La Federación Argelina presentó al día siguiente una queja formal ante FIFA, alegando una supuesta injusticia arbitral que afectó el desarrollo del encuentro.

Según una fuente de la federación citada por la AFP, la queja se centra en la ausencia de amonestación a Messi y en dos codazos que, a su juicio, también debían haber probado la tarjeta roja.

Todo esto ocurre en un marco en el que, aun en medio del ruido, Argentina mostró más recursos que su rival africano. Puertas para adentro, los argentinos sabían que el partido estaba a su favor y que el volumen de juego, la precisión y la movilidad de Messi y de sus compañeros marcaron la diferencia.

Para Argelia, el partido dejó también la sensación de que, si quieren avanzar en el Grupo, deben mejorar en defensa y ser más sólidos cuando el balón se acerca a su área.

En el entorno de la selección albiceleste, el ambiente es de optimismo moderado: se sabe que se comenzó con tres puntos valiosísimos, pero que queda muchísimo camino por recorrer.

La historia de Messi con la Copa del Mundo es ya legendaria: no solo por el récord de goles, sino por la forma en que ha llevado al equipo en momentos difíciles, y por la presión de una nación que vive cada edición como una cita con la grandeza.

Argelia, por su parte, encara su siguiente cita contra Jordania en Santa Clara, y después cierra la fase de grupos frente a Austria en Kansas City. La presencia de los Guerreros del Desierto en el Mundial siempre ha sido llamada a subrayar el carácter de un fútbol que, pese a no lograr repetir en cada edición, mantiene la esperanza de un nuevo sobresaliente momento.

En su historial, han sido participaciones que han dejado sabor a poco para un país que sueña con avances mayores, más allá de la gloria de un hito puntual que recuerden los aficionados.

En resumen, el inicio del Mundial 2026 deja a Messi como protagonista indiscutible, a Marciniak como árbitro de una decisión que desató debate, y a un Argelia que empieza con una derrota pero con la esperanza intacta de darle la vuelta a un grupo que promete ser muy parejo.

El fútbol, ya se sabe, siempre tiene dos caras: el brillo del talento y el ruido de la polémica, que a veces termina siendo parte del espectáculo.