La IFAB anunció dos modificaciones que regirán desde el Mundial 2026: expulsión directa por abandonar el terreno de juego en protesta y sanciones para quienes inciten a hacerlo, en respuesta a incidentes recientes y a la controvertida final de la CAN 2025.
La IFAB, International Football Association Board, es el organismo que marca las reglas del juego y que agrupa a FIFA y a las cuatro federaciones británicas.
En una reunión celebrada en Vancouver, la plana mayor del fútbol mundial dio a conocer dos cambios que entrarán en vigor de cara al Mundial 2026, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.
Estas modificaciones buscan aclarar y endurecer ciertas conductas que, en los últimos tiempos, han generado debates intensos en estadios y pantallas de televisión por todo el planeta.
La primera norma nueva es clara y contundente: a partir del Mundial 2026, cualquier jugador que abandone el terreno de juego para protestar contra una decisión arbitral recibirá tarjeta roja directa, y el árbitro no tendrá margen para valorar otras circunstancias.
No solo eso: el texto oficial también señala que esta sanción se aplica a cualquier miembro del cuerpo técnico que incite a los jugadores a abandonar el césped.
En la práctica, la intención es evitar que las protestas masivas interrumpan partidos y cambiar el comportamiento de quienes pueden provocar una suspensión.
En principio, el equipo que provoque la interrupción podría perder el encuentro por incomparecencia, dependiendo de la valoración del árbitro y de la protección disciplinaria que establezca la FIFA.
La segunda norma nace de otra polémica muy mediática que dejó huella en el mundo del fútbol: la final de la Copa Africana de Naciones de 2025, cuando Senegal abandonó la cancha en protesta por un penal sancionado correctamente mediante el VAR, a favor de la formación local, Marruecos.
Tras revisar las imágenes, la Confederación Africana de Fútbol (CAF) decidió quitarle el título a Senegal y entregárselo a Marruecos, además de imponer multas y suspensiones a varios implicados.
Senegal nunca aceptó esa decisión y el asunto continuó en los carriles habituales que rigen el fútbol mundial, en los que intervienen la FIFA y el TAS.
Según el comunicado de la IFAB, esta nueva regla también afecta a cualquier miembro del cuerpo técnico que incite a abandonar el terreno de juego.
En la práctica, se refuerza la idea de que las protestas organizadas o dirigidas por entrenadores o delegados no deben interrumpir un partido: de confirmarse la infracción, la sanción podría incluir la pérdida del partido por el equipo infractor.
Estas modificaciones, que entrarán en vigor en el próximo Mundial, serán comunicadas a los 48 equipos participantes en la Copa del Mundo en las próximas semanas y marcan un giro importante en la forma en que se gestionan las protestas dentro y fuera del terreno de juego.
En contexto histórico, la IFAB nació en 1909 para homogeneizar las reglas del fútbol a nivel mundial, y desde entonces ha ido introduciendo cambios que han moldeado desde el uso del VAR hasta las normas sobre conducta deportiva.
Este año, además, el Mundial 2026 introduce su ya conocido formato expandido: 48 selecciones, 16 grupos de tres equipos, y los dos mejores de cada grupo avanzando a una fase eliminatoria de alta tensión.
En resumen, la intención de estas normas es clara: proteger la fluidez del juego, desincentivar las protestas que alteran el desarrollo de los encuentros y, al mismo tiempo, aclarar el alcance de las sanciones para jugadores y técnicos cuando se producen incidentes de alto impacto mediático.
Los aficionados podrán ver cómo estas reglas se aplican en un Mundial que promete ser histórico por la amplitud de participantes y por la expectativa de cambios que podrían cambiar, para siempre, la dinámica entre árbitros, jugadores y cuerpos técnicos.