Repaso claro y directo del estado de los equipos argentinos en las fases de grupos de Libertadores y Sudamericana, con foco en Boca, Independiente Rivadavia, Rosario Central, Estudiantes, Platense y Lanús, y reflexión histórica sobre el papel de Argentina en estas competencias.
A falta de dos jornadas para cerrar la fase de grupos, las copas internacionales entran en su tramo decisivo y los equipos argentinos tienen sueños de avanzar trabados entre la presión y los nervios del calendario.
Libres de las fechas que restan, algunos ya ven la clasificación al octavo de la Libertadores como una tarea posible, mientras que otros necesitan ganar sí o sí para no quedarse fuera.
En la Sudamericana, la lógica es distinta: solo el líder avanza directo y los segundos, en cambio, deben pelear un repechaje. Todo esto sucede en un contexto de desgaste por viajes y planteles que quieren dosificar para el torneo local. A continuación, un repaso por cada equipo con el tono práctico que exige la última ventana de la fase de grupos.
Boca
Tras la derrota por 1-0 en Guayaquil ante Barcelona de Ecuador, Boca figura tercero en su grupo con 6 puntos. Está a un punto de Universidad Católica de Chile y de Cruzeiro, los dos que hoy entrarían en octavos si se termina la fase así. Lo clave: quedan dos partidos y ambos son en La Bombonera, ante esos dos rivales directos. Jugar de local no es solo un impulso anímico; evita viajes y reduce desgaste en un tramo donde el calendario se apretó mucho. Si el Xeneize mantiene la iniciativa, podría asegurarse el pase con su gente empujando.
Independiente Rivadavia
La Lepra mendocina es, de momento, la única argentina ya clasificada a octavos de Libertadores. Después de un debut internacional perfecto—tres victorias seguidas y un Maracanazo histórico ante Fluminense—lidera el Grupo C con 10 puntos, con Bolívar como su escolta a cinco.
Les restan dos encuentros fuera de casa: ante La Guaira en Venezuela y ante Bolívar en La Paz. Si mantiene el liderato, podría definir la serie como local y afianzar la posibilidad de enfrentar a un rival secundario en la siguiente fase.
Rosario Central
El Canalla no se relaja: es líder invicto del Grupo H con 10 puntos, tres por encima de Independiente del Valle y cuatro sobre la Universidad Central de Venezuela.
Aun así, la clasificación no está asegurada porque deberá enfrentarse a sus dos rivales directos en las jornadas finales: recibe a los venezolanos en Arroyito y cierra la fase en Ecuador ante Independiente del Valle.
Mantener la regularidad será la clave para evitar sorpresas y definir con cierta holgura.
Estudiantes
El Pincha se mantiene en una pelea pareja en uno de los grupos más abiertos. Tras un empate en Perú frente a Cusco, suma 6 puntos y es escolta del Flamengo por una mínima diferencia sobre Medellín, que tiene 4. La suspensión del choque entre Flamengo y Medellín por incidentes en las tribunas dejó un hueco que habrá que completar para entender la definición del grupo.
Estudiantes debe jugar dos duelos clave contra sus rivales directos: primero visitando al Mengao en el Maracaná y luego cerrando en el UNO ante Medellín.
Platense
El Calamar dejó claro que no se rendirá: tras el 1-1 frente a Peñarol, suma 7 puntos y se mantiene en la segunda posición, por debajo del Corinthians, que lidera con 10.
Sus próximos dos compromisos serán exigentes: una salida a Colombia para enfrentar a un rival directo y luego un viaje a Brasil para medirse al Manya.
Mantenerse entre los dos primeros dependerá de sumar en carretera y aprovechar el factor local cuando toque.
Lanús
El último campeón de Sudamericana y Recopa llega con 6 puntos, empatado con Liga de Quito y a tres del líder Mirassol. Aun así, el Granate depende de sí mismo para forzar el pase: viajará a Quito para medirse con Liga y, luego, cerrará la fase en La Fortaleza ante Flamengo, buscando sumar de visitante para luchar por la clasificación.
River Plate
El Millonario atraviesa un tramo positivo: victoria agónica en Venezuela ante Carabobo que le dio aire y consolidó la punta del grupo E.
Con cuatro puntos de margen respecto a sus escoltas, Bragantino y Carabobo, lo que queda por delante son dos duelos en el Monumental: contra Bragantino y Blooming.
En el cruce con los brasileños podría sellar el pase directo a octavos, opción que permitiría al cuerpo técnico dosificar esfuerzos pensando en el torneo local si la historia se mantiene favorable.
San Lorenzo
El Ciclón comparte la cima de su grupo con un interés claro: con 6 puntos, encabeza un pelotón apretado y debe mantener la ventaja ante Santos de Neymar y ante Recoleta en el Nuevo Gasómetro.
El choque con Santos resulta clave para afianzar la clasificación, y el cierre ante Recoleta en casa podrá marcar el cierre de la fase para los de Gustavo Álvarez.
Racing
La Academia llega en una situación delicada: tras perder 2-1 ante Botafogo, quedó tercera en su grupo y sin posibilidades de clasificación directa.
Solo podría aspirar al repechaje si se dan ciertas combinaciones de resultados, por lo que el duelo frente a Caracas en el Cilindro es casi una final para mantener alguna esperanza.
Además, necesita aguantar la presión de que Botafogo no sume en su visita a Caracas y que el resto de resultados le favorezcan.
Tigre
El Matador, por su parte, está justo en la pelea: tras el empate en Ecuador ante Macará, escala a 5 puntos, a dos del segundo. En la próxima fecha visitará a los colombianos y, al cierre, recibirá a Alianza Atlético de Perú. Sumando fuera puede sostener la posibilidad de avanzar, pero la tarea es exigente.
Barracas Central y Deportivo Riestra
Barracas, debutante en estas Copas, se mantiene último del Grupo G con 3 puntos, con un panorama muy estrecho: venciendo en Chile a Audax Italiano y luego visitando a Vasco en Brasil, podría soñar con un milagro y pelear por el repechaje.
Deportivo Riestra, con 4 puntos, perdió 3-0 ante Gremio y está obligado a sumar de visitante para no perder el tren del repechaje, buscando escalar posiciones en sus dos primeros duelos y forzar algún cruce favorable.
Notas finales y contexto histórico
En la Sudamericana, la lógica es más exigente: sólo el líder avanza directo y los segundos deben pelear un repechaje ante terceros de Libertadores.
En Libertadores, la cosa es clara: si se consigue el primer puesto, la ruta hacia octavos se simplifica y se evita depender de otros resultados. Históricamente, Argentina ha dejado huella en estas competiciones con clubes que han marcado época y que, a lo largo de los años, han mantenido una presencia constante en fases avanzadas.
Boca, River y San Lorenzo, entre otros, han sumado títulos y experiencias que alimentan la ambición actual de estas plantillas. En este tramo decisivo, cada partido cuenta y cada resultado puede cambiar la historia de la campaña argentina en estas copas.