El Mundial 2026, compartido por Canadá, México y Estados Unidos, ya define los cruces de los octavos. Canadá, como local, consiguió el primer pase tras vencer a Sudáfrica, y el cuadro se va completando con las actuaciones de Argentina y las grandes favoritas en la pelea por avanzar.
El Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026 no da respiro y ya está dejando claro cómo se va dibujando la fase de eliminatorias. Tras el cierre de la fase de grupos, se han definido las llaves de los octavos y el esquema de los cruces, con un calendario que va del domingo al próximo viernes 3 de julio para la primera vuelta de 16avos.
Este domingo se confirmó, además, al primer clasificado a esa segunda ronda: Canadá, uno de los anfitriones, logró un triunfo definitivo frente a Sudáfrica gracias a un gol de Stephen Eustaquio en el tiempo añadido que dejó sellada la victoria y abrió la puerta a las expectativas de quedarse con la primera plaza del grupo.
Con ese resultado, los canadienses se sitúan en la cima y ya saben qué rival podría aparecer en octavos, ya que el ganador del choque entre Francia y Suecia está a la vista para completar la llave.
La jornada de los 16avos se completa con un conjunto de duelos que se disputarán entre el domingo y el viernes 3 de julio, cuando Colombia y Ghana buscarán cerrar su cruce para avanzar.
En la jornada de Argentina, la albiceleste cumplió con el protocolo y venció 3-1 a Jordania, con dianas de Gio Lo Celso, Lautaro Martínez y Lionel Messi.
La Scaloneta, ya con el objetivo cumplido de avanzar, jugará el próximo viernes a las 19:00 frente a Cabo Verde. Si ahí se impone, el siguiente obstáculo podría ser el ganador del choque entre Australia y Egipto, un duelo que promete intensidad para la segunda fase de la fase de grupos.
El historial de la selección argentina en este marco de grupos no suele ser previsible y, de superar ese cruce, podría enlazar con rivales de distinto perfil en cuartos: Suiza, Argelia, Colombia o Ghana aparecen como posibles contrincantes dependiendo de los cruces.
Por otra parte, la ruta de México, otro de los anfitriones, también apunta a un paso firme para intentar repetir o superar lo que la historia les ha brindado en torneos recientes, siempre con el objetivo de llegar lo más lejos posible en una competición que, por su formato, favorece los encuentros de alta intensidad y las sorpresas.
En la parte alta del cuadro, dos contendientes de primer nivel, Francia —que inicia ante Suecia— y España —que se las verá con Austria en 16avos—, podrían verse las caras en cuartos si mantienen el rendimiento.
Pero el camino no es sencillo: los galos podrían cruzarse con Alemania, que aparece como favorita frente a Paraguay, dirigida por Gustavo Alfaro, en esa misma fase.
Y para los españoles, la ruta también es complicada: si superan a Austria, podrían medirse con Portugal o Croacia, dependiendo de los cruces que se vayan delineando.
Canadá, como primer clasificado, ya sabe que en octavos le espera un choque de alto voltaje: el vencedor del choque entre Países Bajos y Marruecos.
Este cruce promete ser una prueba de carácter para una localía que, en este Mundial, adquiere una dimensión especial por el formato y la logística que se ha diseñado para la competición.
A grandes rasgos, este Mundial 2026 marca una etapa histórica por su formato: 48 equipos divididos en 16 grupos de tres, con los dos primeros avanzando a una ronda de octavos que, en esta edición, se juega a partir de la decisión de cada grupo.
Esa estructura genera un fútbol más compacto y, a la vez, más impredecible, donde cada punto cuenta y cada victoria puede alterar de forma decisiva el itinerario de las grandes potencias.
De momento, la acción continúa en la fase de grupos, pero la sensación es clara: el espectro de cuartos de final y la definición de la gran final, que se disputará el domingo 19 de julio en Nueva Jersey, empieza a tomar forma.
Frente a este panorama, equipos como Canadá, Argentina y otros favoritos deberán mantener la consistencia para sortear los obstáculos y dejar claro que cada partido tiene su peso específico en la ruta hacia el título.
La afición vive esta edición con una mezcla de emoción y curiosidad, porque la cercanía de las sedes y la distribución de los grupos permiten soñar con historias nuevas que podrían pasar a la historia del fútbol mundial.
Y, como siempre en el fútbol, todo puede cambiar en un parpadeo: un gol en descuento, una decisión arbitral ajustada o una sorpresa en forma de tropiezo de una de las favoritas podrían reconfigurar el mapa de octavos en cuestión de horas.