Cuatro de seis clubes argentinos siguieron en la pelea de la Libertadores, pero solo ocho avanzaron a octavos. Boca, Lanús y Tigre quedaron encuadrados en los cruces de repesca de la Sudamericana, con rivales definidos y fechas fijadas. Te explicamos qué significa cada cruce, dónde se juegan los partidos y qué podría venir después, incluido un posible choque contra River en octavos.

En la fase de grupos de la Libertadores ya quedó claro: de los seis equipos argentinos que compitieron, cuatro lograron avanzar a octavos de final. Pero hubo dos que no pudieron con esa última pulsación y terminaron empujados a la Copa Sudamericana. Es decir, Boca Juniors y Lanús, junto con Tigre, entraron en la ruta de la repesca para pelear por un pasaje a la siguiente instancia de la Sudamericana, dejando al menos un resquicio de ilusión para la afición de cada club.

Y ojo: a la espera de cómo se definan las llaves, River Plate podría toparse con alguno de los ganadores de estas repescas en octavos, lo que abriría la puerta a un posible Superclásico en esa ronda, algo que a muchos hinchas les entusiasma solo de pensar.

Según el reglamento de la Sudamericana, los emparejamientos de la repesca se ordenan por mérito deportivo. Boca, que terminó como quinto mejor tercero de la Libertadores (con 7 puntos y +1 de diferencia de gol), enfrentará a O’Higgins de Chile, que terminó como cuarto entre los segundos de la Sudamericana (con 10 puntos y +2).

El primer choque se jugará en La Bombonera y la vuelta en suelo chileno; la sede de la revancha en Chile podría estar sujeto a cambios, ya que la casa de O’Higgins en Rancagua no está habilitada para encuentros internacionales.

Para Lanús, que fue el segundo mejor tercero en la Libertadores (9 puntos, -4 de diferencia de gol y 3 goles a favor), el rival será Cienciano de Perú (8 puntos y -2).

En este cruce, Lanús será local en la ida y la revancha se disputará a domicilio, con la sede de la vuelta aún por confirmar.

El tercer argentino en la repesca será Tigre, que jugará ante Nacional de Uruguay. En este caso, la definición quedará en Victoria, con el partido de ida en casa y la vuelta en territorio visitante.

Estas series de repesca se disputarán en dos fases: la ida entre el 21 y el 23 de julio, y la vuelta entre el 28 y el 30 de julio. En caso de avanzar, los ganadores se medirán contra los ocho primeros de cada grupo de la Copa Sudamericana para definir quién pasa a los octavos de final.

Como detalle adicional que se menciona en la cobertura original, la final de la Sudamericana está prevista para el 21 de noviembre y tendrá como sede Barranquilla, Colombia.

En la historia reciente de estas competiciones, Argentina ha tenido un peso específico: Boca y River, entre otros, han marcado hitos en Libertadores y Sudamericana, mientras equipos como Lanús han dejado su huella destacando en torneos continentales, incluyendo la Sudamericana.

El contexto actual promete una segunda mitad de temporada apasionante para el fútbol argentino: las fases de repesca pueden cambiar el panorama de los octavos, y un posible cruce entre River y alguno de los clasificados por estas llaves podría encender un nuevo capítulo del duelo más importante del país.

En definitiva, algunos pasajes de esta ruta pueden escribir una historia de desempate, emoción y, sobre todo, mucha intensidad en el tramo final del calendario continental.