Paráfrasis de la noticia original sobre el triunfo de Boca frente a Deportivo Riestra, con un gol de Lautaro Di Lollo de cabeza tras un tiro libre ejecutado por Leandro Paredes, y con contexto sobre lesiones, cambios en el ataque y la relevancia de las jugadas a balón detenido.

La ruta hacia la victoria de Boca volvió a estar marcada por las acciones a balón detenido. En un choque disputado contra Deportivo Riestra, el equipo xeneize encontró la llave en las jugadas de estrategia y, con una definición precisa, selló el triunfo gracias a un remate de Lautaro Di Lollo de cabeza tras un centro desde la banda derecha.

La ejecución fue orquestada por Leandro Paredes, capitán y titular indiscutible en estas situaciones desde que se hizo cargo de la pelota parada del equipo.

A los 31 minutos del segundo tiempo, Boca contó con un tiro libre favorable desde la derecha; el campeón del mundo colocó la pelota en el área y Di Lollo, atento, conectó el remate para dejar el marcador en favor del local.

Desde la llegada de Paredes, Boca ha mostrado una notable continuidad en la vía de gol por balón detenido: se contabilizan nueve anotaciones en esa modalidad desde su incorporación.

En la secuencia inaugural de esa serie de jugadas, los protagonistas repetidos fueron los mismos: Paredes ejecutando y Di Lollo conectando de cabeza. En La Bombonera, ya había ocurrido una prueba similar cuando, frente a Unión, un córner servido por Paredes encontró la cabeza de Di Lollo para la igualdad del equipo.

Esas acciones parecen haber definido el camino para resolver encuentros cerrados ante defensas compactas.

La ausencia de los atacantes habituales obligó a buscar soluciones alternativas en la línea de ataque. Merentiel fue sustituido en un amistoso por una molestia, Cavani padece una lumbalgia que ha limitado su rendimiento y Giménez sufre una pubalgia que mantiene a raya su alta clínica.

En ese contexto, la dirección técnica decidió probar a Lucas Janson como punta de referencia, una decisión que mostró sus límites ante Riestra: el delantero, que lleva dos años y medio en la institución, disputó 48 compromisos y convirtió tres tantos, con una buena parte de sus apariciones siendo titulares en planteles alternos, especialmente durante 2023 cuando la prioridad de Boca estaba en la Libertadores.

El entrenador valoró su profesionalismo y su actitud, destacando que Janson siempre dio un paso adelante incluso cuando tuvo que asumir roles poco habituales.

Como respuesta a esa necesidad de variantes, el equipo recurrió a la entrada del joven Iker Zufiaurre para sumar minutos en el tramo final. Aunque Janson no logró convencer plenamente con su rendimiento, Zufiaurre aportó aire fresco desde el banco y dejó entrever que el club sigue confiando en sus jóvenes para completar una plantilla amplia ante la carga de partidos.

En líneas generales, el encuentro evidenció que Boca depende cada vez más de la precisión en las jugadas a balón detenido para superar defensas cerradas y sumar puntos en una campaña que aspira a convertir las victorias en un aval para aspirar a grandes logros durante el semestre.