Un equipo femenino de Corea del Norte, Naegohyang FC Women, viajará a Suwon para medirse ante el Suwon FC Women en las semifinales de la AFC Women’s Champions League. Un cruce cargado de simbolismo deportivo y político.
En una jugada poco vista en el mundo del deporte, un equipo femenino de Corea del Norte viajará a Corea del Sur para disputar una competición oficial: la Liga de Campeones Femenina de la AFC.
El Naegohyang FC Women, con sede en Pyongyang, tiene previsto desplazarse a Suwon para enfrentarse al Suwon FC Women el 20 de mayo, en las semifinales de la AFC Women’s Champions League.
La confirmación llegó desde el Ministerio de Unificacion de Corea del Sur, que subrayo que la AFC ya recibió la lista oficial de jugadoras y del cuerpo tecnico que viajaran desde Pyongyang.
Si el equipo no se presenta, podría enfrentarse a sanciones economicas por parte del organismo continental. Este cruce, que se da en medio de tensiones historicas entre las dos naciones, tiene un valor claro: demuestra que el deporte puede abrir huecos en muros politicos que a veces parecen infranqueables.
El Naegohyang llega con antecedentes favorables frente a Suwon FC Women. En la fase de grupos disputada en Myanmar, el año pasado, vencio 3-0 al conjunto surcoreano. Posteriormente avanzo a semifinales al eliminar a un club vietnamita en cuartos de final, y ahora buscaran sacar provecho de esa racha para plantarle cara a Suwon en territorio surcoreano.
El ganador de esta semifinal tentara una plaza para la final, que se disputara el 23 de mayo en Suwon, ante el vencedor de la otra semi entre Melbourne City (Australia) y Tokyo Verdy Beleza (Japón).
Este episodio deportivo no es solo una eliminatoria mas. La historia de las interacciones Corea del Norte-Corea del Sur en el deporte esta llena de gestos simbolicos: la ultima visita de deportistas norcoreanos a Corea del Sur data de diciembre de 2018, cuando hubo un breve periodo de acercamiento durante un torneo de tenis de mesa.
En futbol, la ultima participacion de un equipo femenino nordcoreano en territorio surcoreano tuvo lugar en los Juegos Asiaticos de 2014, celebrados en Incheon.
En ese contexto, este cruce aparece como una rara 'ventana' en la que el deporte muestra su poder para superar diferencias, al menos entre balones y silbatos.
Para los aficionados, la noticia tiene doble lectura: por un lado, la curiosidad de ver un choque de alto nivel entre dos futboles de Asia; por otro, la curiosidad de entender hasta donde puede llegar un encuentro deportivo para trazar puentes, incluso en medio de una rivalidad historica que, por momentos, parece detenida en el tiempo.
Si todo sale como se espera, el gol y la emoción podrían imponerse a las fricciones políticas y dejar un mensaje claro: el fútbol, a veces, es capaz de acercar al menos a las personas que se sientan a ver un partido.