Empate 1-1 en el José Amalfitani entre Vélez y Newell’s, con un debut destacado de Valentín Simón Escobar y la exhibición de varios juveniles de la cantera rojinegra, camino a los octavos frente a Gimnasia.
Vélez y Newell’s Old Boys sellaron la fase de grupos del Apertura 2026 con un empate 1-1 que dejó sensaciones mixtas en el estadio José Amalfitani.
El duelo, de trámite más bien discreto en lo futbolístico, terminó inclinándose por la emoción de dos goles en la segunda mitad: Florián Monzón adelantó a Vélez y, ya en el cierre, Juan Ignacio Ramírez igualó para la visita tras un pase de Mazzantti.
El VAR intervino para confirmar la diana del conjunto rosarino, que selló una noche de aprendizaje para ambos equipos.
Entre las historias del día destacó la presencia de Valentín Simón Escobar, lateral izquierdo de apenas 16 años que aprovechó la ausencia de Elías Gómez por suspensión para convertirse en el debutante más resonante de Vélez en lo que va de la temporada.
Escobar, que mide 1,85 metros y próximo a cumplir 17 años, ya había vestido la camiseta de la selección juvenil argentina en el último sudamericano, y su estreno dejó buenas impresiones: firme en la marca, dio respuesta a las carreras de Armando Méndez y mostró destellos técnicos para aportar en ataque.
Es, sin duda, una señal de que La Fábrica, el icónico semillero velezano, sigue entregando promesas para el primer equipo.
La oportunidad de ver a tantos jóvenes no fue casualidad. El Mellizo Barros Schelotto, ante las ausencias de Tobías Andrada (cinco tarjetas) y Lucas Robertone (expulsado), además de algunas lesiones (Lisandro Magallán y Braian Romero), dejó en el banco a cinco canteranos que aún no habían debutado en Primera.
Entre el arco entró Walter Busso (2006), y acompañaron a la lista de debutantes Alexis Pereyra (2007), Demian Domínguez (2006), Leo Cristaldo (2009) y Ulises Piedrabuena (2008).
En el primer tiempo, la historia no fue atractiva: Vélez tomó la iniciativa, pero careció de claridad en la construcción y Geta, perdón, Newell’s no logró generar situaciones de arco claras.
En el fútbol moderno, eso suele traducirse en un choque de pasajes, y así ocurrió: el balón no dejó huecos para la sorpresa, y las mejores ocasiones de gol llegaron gracias a la presencia de Vélez, que, aun con opciones, no logró convertir.
La historia cambió en la segunda mitad. Los cambios a la visita le dieron mayor profundidad y, pese a que Vélez vivió momentos de control, fue Newell’s quien dio la primera señal de peligro tras la pausa.
Valdés, delantero chileno del conjunto visitante, ejecutó una acción de calidad que terminó en el centro-perfecto para Monzón, que remató para batir al guardameta visitante.
Monzón convirtió el 1-0 con un remate preciso que dio aire a Vélez.
Pero la alegría no duró: Ramírez, conectando con un pase filtrado de Mazzantti, encontró el camino para empatar. El árbitro señaló inicialmente fuera de juego, pero el revisión del VAR dio por válida la acción, y el 1-1 quedó sellado. Fue un cierre de época que dejó a ambos equipos con la sensación de tener mucho por delante.
Al final, Vélez terminó la jornada con la clasificación ya asegurada en la tercera posición de la zona A. Su objetivo inmediato será el Clausura, pero antes deberá afrontar un tramo de descanso breve para rearmar ideas y cuerpo. En el bando velezano, la sensación es de responsabilidad y aprendizaje; en la recta final queda claro que la cantera tiene voz propia y que la apuesta por jóvenes como Escobar puede iluminar el futuro inmediato del equipo.
Guillermo Barros Schelotto, que ese lunes 4 de mayo cumplió 53 años, tendrá una semana de trabajo intenso para pulir la táctica y la confianza anímica del equipo.
La dirección técnica confía en que este grupo, con su mezcla de experiencia y juventud, puede ofrecer respuestas cuando el calendario apremie. A la memoria de los aficionados también llega la larga historia de Vélez con su cantera: La Fábrica ha sido un motor constante para el primer equipo, con talentos que han marcado épocas, y este nuevo estreno promete continuar esa tradición de relevo generacional dentro de un club con una identidad tan marcada como la de Vélez Sarsfield.