Vélez Sarsfeld superó a Boca Juniors por 2-1 en un encuentro intenso y se situó en la punta de la Zona A del Torneo Apertura. El conjunto de Barros Schelotto mostró dominio en el inicio, pero una ráfaga decisiva de Vélez selló el resultado. Zufiaurre descontó para Boca al final, pero no evitó la caída. El partido evidenció problemas de juego colectivo en Boca y consolidó a Vélez como protagonista en la fase de grupos.
Vélez Sarsfield consiguió un triunfo clave ante Boca Juniors por 2-1, un resultado que lo dejó como único líder de la Zona A en el marco del Torneo Apertura.
El encuentro, disputado en el estadio José Amalfitani, mostró a un Vélez dominante en la fase central del partido y con una respuesta contundente cuando fue necesario, frente a un Boca que, pese a mostrarse mejor técnico en algunos pasajes, volvió a presentar signos de fragilidad en los momentos decisivos.
El conjunto local, conducido por Barros Schelotto, mantuvo una estructura equilibrada, con Ascacíbar, Delgado y Paredes intentando abrir juego y generar una circulación que permitiera explotar los costados, mientras Boca apostaba por la presión alta y la intención de salir jugando con paciencia, pero estuvo lejos de encadenar una corriente sostenida de ataques.
En los primeros 45 minutos, Boca mostró destellos, pero fue Vélez quien tuvo las opciones más claras y, en varios pasajes, llevó el control del balón con mayor claridad.
La visita se mostró sólida en la línea defensiva, pero le costó traducir esa posesión en ocasiones claras frente al arco rival, a pesar de contar con jugadores de buen pie en la zona central.
Boca sufrió sobre todo ante la presión de Vélez en mediocampo y le faltó sharperness en la última línea para conectar con Merentiel, quien buscó asociarse sin lograr encontrar la continuidad deseada.
El desarrollo del encuentro dejó en claro que el partido no sería sencillo para ninguno de los dos y que la búsqueda de la victoria requeriría de una ejecución precisa en los momentos clave.
En la segunda parte, Vélez mantuvo la idea de atacar con criterio y rápidamente encontró espacios para complicar a Boca, que apostó por mantener la estructura y la salida por las bandas, intentando lastimar en transiciones rápidas.
En una ráfaga de cuatro minutos, el partido se inclinó a favor del local. Diego Valdés, una de las figuras de Vélez, envió un centro peligroso desde la derecha que encontró la cabeza de Matías Pellegrini para abrir el marcador, definiendo con precisión ante la salida de Marchesín.
Poco después, Valdés filtró un pase entre líneas para Pellegrini, quien se posicionó dentro del área y, con tranquilidad, marcó el segundo tanto, aprovechando la llegada de un balón filtrado que dejó mal parada a la defensa visitante.
Pellegrini tuvo una tercera oportunidad para completar el hat-trick, pero su remate terminó en las manos del arquero de Boca, y la jugada dio paso a la anotación de descuento que vendría al final del partido.
Cuando ya parecía que Vélez consolidaba su ventaja, Zufiaurre, el delantero de Boca, encontró un remate seco al ángulo tras un pase preciso de Paredes para descontar y darle emoción a los minutos finales.
A partir de ese momento, Boca presionó en busca del milagro, pero Vélez supo sostener la ventaja y cerró un triunfo que refuerza su posición al frente de la zona.
En líneas generales, Vélez mostró un rendimiento para valorar: control del juego, transiciones rápidas y eficacia en los momentos decisivos, recursos que serán clave en la marcha del torneo.
En cambio, Boca deberá ajustar la generación de juego y la continuidad de las ideas para evitar que este tipo de derrotas se vuelvan una constante. Este resultado mantiene a Vélez en la cima de la Zona A y marca un nuevo capítulo en una temporada que ha visto al equipo buscar equilibrio entre una defensa sólida y un ataque que pueda sostener la presión durante los 90 minutos.
A nivel histórico, Vélez ha sabido convertir momentos de crisis en oportunidades para rearmar proyectos competitivos, y este triunfo frente a un rival histórico como Boca aporta un aliciente más a esa trayectoria.
La continuidad de Barros Schelotto al frente de Boca y la respuesta de Vélez en casa serán sin duda factores a vigilar en las próximas jornadas, cuando ambas plantillas intenten consolidar su rendimiento y colocar bases más firmes para el resto del torneo.