El Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, que integra también a la AFA, decidió detener la fecha 9 del Torneo Apertura en señal de repudio ante las denuncias de corrupción presentadas por ARCA contra Claudio Tapia y Pablo Toviggino. La medida anticipa un escenario de tensiones y gobernanza en el fútbol argentino.
En una decisión que rompe con la rutina habitual del calendario futbolístico, el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, que comparte funciones con la AFA, decidió parar la fecha 9 del Torneo Apertura en señal de repudio ante la denuncia presentada por ARCA contra el presidente de la AFA, Claudio Tapia, y el tesorero Pablo Toviggino.
La suspensión afecta los partidos programados para el periodo del 5 al 8 de marzo, cuando Tapia y Toviggino debían declarar ante la Justicia. La medida, que busca enfatizar la preocupación por la transparencia y la integridad en la conducción del fútbol argentino, genera un nuevo capítulo en la disputa entre poderes institucionales y la supervisión de los recursos que circulan en el balompié nacional.
Entre los treinta representantes de Primera División, más los tres del Ascenso y los dos del Interior, existen ocho dirigentes que ejercen una influencia decisiva en las decisiones que toma la AFA.
Son ellos quienes, a puertas cerradas, trabajan para mantener en el cargo a Tapia y Toviggino, diseñando estrategias que condicionan el manejo del fútbol argentino desde la trastienda.
A continuación, un resumen de las figuras que concentran mayor peso en esa mesa de decisiones:
- Barracas Central: Matías Tapia y Claudio Tapia. Matías Tapia, presidente del club, es hijo del titular de la AFA, y su posición en Barracas Central se presenta como un factor relevante en la dinámica de poder que rodea a la conducción actual.
- Central Córdoba de Santiago del Estero: Pablo Toviggino y Gerardo Zamora. Aunque el presidente del club es José Félix Alfano, la influencia de Toviggino y del ex gobernador y actual senador Zamora es notable, con una injerencia que trasciende lo deportivo y alcanza decisiones administrativas y de financiamiento.
- Deportivo Riestra: Víctor Stinfale. Abogado y empresario, figura central del Bajo Flores, que opera como una especie de gestor de la agenda institucional del club y, según diversas percepciones, también de ciertos movimientos dentro de la AFA.
- Independiente Rivadavia: Daniel Vila. Empresario y líder de un grupo económico que ha meddido con la producción de contenidos y con la distribución de ciertos activos en el sector.
- Tigre: Sergio Massa. Si bien hoy es una figura política destacada, Massa mantiene lazos históricos con el mundo del fútbol y su influencia en la toma de decisiones deportivas ha sido objeto de análisis.
- Argentinos Juniors: Cristian Malaspina. Uno de los dirigentes más cercanos al binomio Tapia-Toviggino, con roles relevantes en la gestión de la estructura de AFA y en la coordinación de ciertos procesos de administración.
- Deportivo Armenio: Luciano Nakis. Hijo de Noray Nakis, figura histórica de la AFA, cuya presencia en la mesa aporta una mirada que enlaza liderazgos tradicionales con las actuales estructuras de poder.
- Atlético Tucumán: Mario Leito. Presidente del club desde hace años, figura que ha cultivado una red de relaciones influyentes tanto en su provincia como a nivel nacional.
Más allá de estas tensiones, el caso ARCA eleva preguntas sobre la forma en que se gestionan los recursos y la influencia de ciertos actores en los mercados de fichajes y en la asignación de subsidios.
En ese sentido, se ha señalado que el tesorero de la AFA habría intervenido en el mercado de pases del club a través de su entorno, lo que alimenta las investigaciones y las críticas por la supuesta vigilancia de procesos y decisiones a través de redes de poder.
En paralelo, se conoce que en los últimos años el gobierno de la provincia de Santiago del Estero otorgó subsidios por más de mil millones de pesos a Central Córdoba.
Tomando como referencia un tipo de cambio cercano a 1 euro = 365 pesos argentinos, esa cifra asciende aproximadamente a 2,7 millones de euros. Este dato, que sirve para dimensionar el peso de las partidas públicas en el entorno de un club de la Liga, refuerza la interpretación de que las líneas entre lo institucional y lo político pueden estar más entrelazadas de lo que se presume en el fútbol argentino.
La suspensión de la fecha 9 y el marco de las declaraciones judiciales programadas para principios de marzo han puesto al fútbol argentino en un escenario de examen público sobre su gobernanza.
La dirigencia y los clubes observan con atención cada paso, mientras ARCA, la AFA y la Liga Profesional deben afrontar un proceso que no solo define el curso de un torneo, sino también la credibilidad de una estructura que busca transparencia, límites y controles adecuados ante posibles irregularidades.
En el corto plazo, la reanudación de la competencia dependerá de la evolución de estas investigaciones y de la claridad con la que la Justicia determine los hechos y responsabilidades, lo que podría marcar un precedente significativo para la forma de gestionar el fútbol en los años venideros.