River Plate perdió ante Argentinos Juniors, con cambios tácticos y una expulsión de Gallardo tras un gesto al árbitro Merlos. Biscay habló en la conferencia y el equipo intenta reacomodarse para la siguiente jornada.

Tras la derrota ante Tigre en el Monumental, River Plate llevó a cabo varios cambios para enfrentar a Argentinos Juniors: cuatro movimientos en la alineación, con Marcos Acuña entrando por Matías Viña, Kevin Castaño por Fausto Vera, Giuliano Galoppo por Facundo Colidio y Agustín Ruberto reemplazando a Maxi Salas, además de una modificación en el esquema para buscar una mayor presencia en el medio.

En La Paternal, el objetivo fue reforzar la disputa en la mitad de la cancha y recuperar el control del juego en esa zona, consciente de que el rival proponía un duelo duro en el centro del campo.

El equipo visitante intentó adaptar su planteamiento para emparejar las acciones y cortar las transiciones del conjunto local. A lo largo de los 90 minutos, River buscó generar claridad ofensiva pese a la ventaja rival en ciertos pasajes del partido.

El único tanto del encuentro llegó a los 35 minutos del primer tiempo, cuando Hernán López Muñoz adelantó a Argentinos con un remate preciso que dejó sin respuesta a la defensa visitante.

A partir de ese momento, River trató de recomponerse, pero no logró encontrar la fórmula para volver al partido con la contundencia necesaria. El transcurso del encuentro mostró a un River insistente, pero con dificultades para convertir las llegadas en situaciones de gol claras.

Durante la conferencia de prensa posterior al partido, Matías Biscay intentó transmitir serenidad respecto al rendimiento reciente del equipo y a la necesidad de mantener la idea de juego.

Señaló que el duelo ante Argentinos fue intenso y que, a partir de esa realidad, el cuerpo técnico decidió mantener la idea de ofensiva asociada, al tiempo que buscaba mayor solidez defensiva en la circulación del balón.

Se destacó que, aunque River generó situaciones, no logró concretarlas, y que la diferencia en el marcador mostró la exigencia de mejorar la eficacia en la definición.

Uno de los momentos que marcó la noche tuvo que ver con la expulsión de Marcelo Gallardo, a los 45 minutos del primer tiempo, luego de un episodio en el que Merlos sancionó con roja tras la reacción del entrenador ante un gesto del árbitro.

En el desarrollo de la primera mitad, Gallardo había mostrado su descontento por decisiones que consideró discutibles, y el incidente se convirtió en un punto de giro en la conversación del encuentro.

En el tramo final de esa acción, el entrenador volvió a apropiar un gesto irónico ante una falta sancionada sobre Montiel, lo que derivó en una segunda intervención de Merlos y una nueva tarjeta roja para Gallardo, según el relato de la transmisión y de quienes presenciaron el momento.

La salida de Gallardo del terreno de juego dejó al banco en una posición sensible, y el equipo visitante se mantuvo en el terreno de juego con la intención de revertir la situación, mientras quienes acompañan al cuerpo técnico intentaban evitar que el cruce escalara hacia incidentes mayores.

La cobertura televisiva de TNT Sports siguió el desarrollo de una noche cargada de tensión, en la que el resultado y las decisiones arbitrales acapararon gran parte de la atención de la afición y de la prensa deportiva.

En el balance, River Plate continúa buscando la coherencia entre la estructura táctica y la eficacia goleadora para encarar las próximas jornadas del torneo.