River Plate y Belgrano se citarán en Córdoba para la gran final del Apertura 2026. El ganador logrará la clasificación a la Libertadores 2027 y disputará el Trofeo de Campeones 2026, mientras la historia entre ambos añade un capítulo cargado de recuerdos.
La final del Apertura 2026 ya tiene protagonistas confirmados: River Plate y Belgrano de Córdoba se verán las caras en Córdoba para decidir al campeón.
El encuentro se disputará el domingo 24 de mayo en un estadio neutral y, como suele ocurrir en estas definiciones, el ambiente será eléctrico entre dos equipos que llegaron a esta instancia tras dejar en el camino a rivales duros.
River, dirigido por Eduardo Coudet, consiguió el pasaje tras vencer 1-0 a Rosario Central en el Monumental, con un gol de Facundo Colidio que encendió la ilusión de su afición.
Belgrano, por su parte, eliminó a Argentinos Juniors en una definición por penales tras igualar 1-1 en La Paternal, y así se ganó el derecho de pelear por el título en un marco que promete emociones fuertes.
Cuándo se juega la final del Torneo Apertura 2026
El encuentro se jugará el domingo 24 de mayo de 2026, a las 15:30 (hora argentina). Será una final con sede neutral, en el Estadio Mario Alberto Kempes, y la transmisión estará a cargo de TNT Sports y ESPN Premium. Más allá de la disputa por el título, el ganador obtendrá la clasificación directa a la Copa Libertadores 2027 y disputará el Trofeo de Campeones 2026, dos premios que aumentan la importancia de una definición que promete convertirse en historia para ambos clubes.
Cómo llegan River y Belgrano a la final
Desde la llegada de Coudet al banco Millonario, River ha mostrado una mejoría notable tras atravesar una racha complicada.
El equipo logró enderezar el rumbo tras la dolorosa caída en el Superclásico ante Boca y, poco a poco, fue afinando su rendimiento: superó a San Lorenzo en un partido intenso y dejó en el camino a Gimnasia antes de sellar su pase ante Rosario Central.
En ese tramo se vio a un River más compacto, aceptando menos errores y aprovechando las oportunidades que se presentan en estas fases decisivas.
Por el lado de Belgrano, el Pirata escribió una de las sorpresas del torneo: remontó eliminando a rivales de peso y, con un bloque defensivo sólido y ataques puntuales, fue escalando hasta la final.
En octavos dejó fuera a Talleres, en cuartos dio cuenta de Unión y en semifinales remató Argentinos Juniors en una definición por penales que dejó a todos con el corazón en la boca.
Este rendimiento ha convertido al conjunto cordobés en la gran revelación de la temporada y en la prueba de que, cuando menos te lo esperas, la historia puede dar un giro radical.
El antecedente histórico entre River y Belgrano
Cada vez que River Plate y Belgrano de Córdoba se enfrentan, emerge inevitablemente el recuerdo de la histórica Promoción de 2011, una serie que dejó a River con la amarga sensación de descenso a la B Nacional por primera vez en su historia.
La llave arrancó el 22 de junio de 2011 en el Kempes, donde Belgrano se impuso 2-0 con goles de Mansanelli y Pereyra. La revancha, disputada el 26 de junio en el Monumental, terminó 1-1 y pareció acercar a River a la épica, con Pavone abriendo para River y Farré igualando.
También quedó marcada por el penal que Olave le atajó a Pavone y por los incidentes posteriores al descenso. Aquella serie se convirtió en una de las páginas más tensas y recordadas del fútbol argentino: para Belgrano fue la hazaña de su vida, para River, un golpe institucional y deportivo de gran impacto.
A quince años de aquello, la final de 2026 proporciona un contexto distinto, pero la memoria de aquella Promoción sigue flotando en el ambiente. Este choque entre River y Belgrano no solo decide un título nacional, sino que también ofrece a cada aficionado la posibilidad de reivindicarse y escribir un nuevo capítulo en la historia de dos clubes que, de un modo u otro, han marcado tiempos en la liga.
Qué significa para el fútbol argentino la final
Ganar la Copa implica, para el campeón, el pasaje directo a la Libertadores 2027 y el derecho a jugar el Trofeo de Campeones 2026, dos estímulos que elevan la apuesta deportiva y económica para ambos clubes.
Para las aficiones, es la ocasión de vivir una batalla cargada de épica y de recordar que, en el fútbol, los finales a veces cambian el relato de una temporada entera.
En Córdoba se escribe una página nueva y, quizá, se cierra otra vieja, en una historia que, por su cercanía emocional y su capacidad para generar expectativa, promete quedarse grabada en la memoria de los hinchas argentinos por mucho tiempo.