El equipo de Avellaneda enfrenta un inicio complicado en 2026 y podría verse obligado a buscar una sede alternativa si el estadio Cilindro no cumple con las condiciones para albergar un partido clave ante Argentinos Juniors, tras inspecciones y trabajos de renovación del césped.
El inicio de 2026 no sorprende por lo deportivo en Racing, pero sí por el contexto que rodea al club en Avellaneda. El equipo atraviesa un momento complejo en lo deportivo y, al mismo tiempo, se enfrenta a un riesgo real de perder la localía para un encuentro decisivo frente a Argentinos Juniors, programado para este sábado a las 18:00.
Tras una campaña previa en la que las dudas se apilan sobre el rendimiento, la realidad deportiva se ve acompañada por una inquietud adicional: la condición del césped del Cilindro podría impedir que el club sea local en el próximo choque.
La jornada del 28 de enero dejó al descubierto un problema que ya venía gestándose: el estado del terreno de juego del Cilindro dejó manchas y parches que obligaron a las autoridades de la Liga Profesional a intervenir.
Se decidió programar una nueva inspección para el próximo miércoles, con el objetivo de determinar si el estadio cumple con las condiciones necesarias para albergar eventos oficiales.
En la previa del Racing vs Rosario Central, se analizaba con detenimiento la capacidad del campo para soportar un partido de alto voltaje y con la presencia de público.
El propio presidente del club, Diego Milito, explicó que el daño no es consecuencia de un desgaste estructural del recinto, sino del proceso de renovación que comenzó a principios de 2025.
En aquella fecha se retiró la hierba de invierno y se plantó una nueva carpeta de rye grass, una semilla de temporada templada que debe madurar para ofrecer un césped homogéneo y apto para el fútbol de alto rendimiento.
El calendario apretado y la ausencia de lluvias han atrasado el desarrollo óptimo, a pesar de los chequeos diarios que lleva a cabo el club para acelerar la evolución del jardín.
No es la primera vez que el club ha estado bajo la lupa por temas de pintura de césped y de infraestructura. Ya existía una sanción de la Liga Profesional, establecida por el reglamento, y también hubo una visita de control de la LPF, el 29 de enero, a cargo del jardinero Sebastián Ruggeri, a pedido del club.
Aun así, la directiva mantiene la esperanza de poder disputar el encuentro en su casa, confiando en que los trabajos de renovación darán resultado en el corto plazo.
La decisión final depende del informe que entregue el veedor designado por la Liga Profesional. Si se concluye que el Cilindro no reúne las condiciones necesarias para recibir un partido oficial, la autoridad competente podría obligar al equipo a buscar otra sede para actuar de local.
En ese marco, Clarín había adelantado que el conjunto de Avellaneda no se da por vencido y mantiene expectativas de poder jugar en su estadio, aunque se analizan como alternativas ocupadas por equipos cercanos.
Entre las opciones que emergen se encuentran el Ciudad de Lanús –Néstor Díaz Pérez– en Lanús y el Florencio Sola en Banfield, sin olvidar que el club ha manifestado su intención de evitar ese desenlace si es posible.
Más allá del tema inmediato, el arranque de temporada subraya una realidad histórica del club: Racing es una institución con una trayectoria extensa en el fútbol argentino, que ha sabido convivir con periodos de renovación que buscan mejorar tanto en lo deportivo como en lo institucional.
El Cilindro, estadio emblemático del club, ha sido escenario de numerosos encuentros de alto vuelo a lo largo de décadas. En ese marco, la actual remodelación del césped forma parte de un esfuerzo para garantizar que el club mantenga una infraestructura acorde a las exigencias del fútbol moderno y a la expectativa de su afición, que anhela volver a ver al equipo en un terreno de juego con las condiciones adecuadas.
Mientras tanto, las próximas horas serán decisivas para definir si Racing puede mantener su agenda como local en su propio estadio o si, por motivos puramente logísticos, deberá buscar una alternativa en alguno de los recintos cercanos.
La decisión, que podría marcar un hito en este inicio de año, se apoyará en el informe técnico y en la evaluación final de la verificación del campo de juego.
En cualquier caso, la situación subraya la necesidad de que el club consolide una planificación estructural que no dependa solo de la actualidad deportiva sino también de la calidad de su infraestructura, elemento clave para sostener el proyecto a medio y largo plazo.